«Es un deportista fuera de serie que todavía no ha agotado todo su potencial»

La Voz

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«David es mucho David». Así define el entrenador, Suso Morlán, a su pupilo campeón. El técnico del canoísta español estaba ayer eufórico por el rendimiento de Cal, y por comprobar que la preparación que han realizado estos años ha dado sus frutos, incluso a pesar de las corrientes críticas que habían vaticinado un reinado efímero del de Cangas.

Desde el mismo momento en que acabó la Olimpiada de Atenas, Morlán trazó el plan estratégico para repetir medallas en Pekín. Todo lo resumió en cuatro fases: en el 2005, descansar; en el 2006, cargar; en el 2007, clasificar; y en el 2008, volar. Ya sólo falta volar en Pekín.

Primero, descansar

El técnico explica la estrategia: «Después del calentón que fue el año olímpico había que descansar. Se trataba de que el cuerpo se regenerara tras haber sido sometido a grandes esfuerzos».

Segundo, cargar

«En el 2006, decidimos hacer toda la carga aeróbica. Se trataba de coger resistencia. Fue un trabajo muy pesado para David, al que le gusta más la intensidad. Era un año muy difícil, porque estaba muy cansado. Aún así, llegó al Mundial de Szeged con opciones de competir. Se quedó fuera de la final de 500 metros y fue quinto en la de 1.000. Pero buena parte de la culpa la tuvo el viento, como todos los que allí estuvieron pudieron ver».

Tercero, clasificar

En cuanto a la temporada que acaba de concluir para Cal, dijo Morlán: «El 2007 era el año de clasificar. Nuestro principal objetivo y el más valioso era asegurarnos la presencia en los próximos Juegos Olímpicos. A partir de ahí también pensábamos en medallas. Bajamos el volumen de entrenamientos y aumentamos la intensidad. Al haber hecho el año anterior la carga aeróbica, su puesta a punto fue más sencilla».

Cuarto, volar

Y el próximo año, toca volar. El objetivo inicial es una medalla, pero la ambición de David Cal le llevará en Pekín a pelear por dos de oro.

Tiene margen de mejora

Suso Morlán se mostró muy satisfecho y asegura que David va por la mejor senda posible: «Estamos contentos porque todavía tenemos muchas cartas de la baraja por usar. No hemos agotado todas las posibilidades de David. Tiene todavía mucho margen de mejora».

Para el técnico, David tiene algo que lo convierte en especial: «Es un deportista fuera de serie. Si está bien, su sonrisa no se eleva por encima de los demás. Si le salen las cosas mal, no hace ruido. Es una persona paciente, correcta y afectiva». En cuanto a la carrera de ayer, el técnico dijo: «David pudo correr de verdad. Estaba enrabietado por lo del día anterior. Y machacó. Se fue a una frecuencia de paladas muy grande, casi diez más de lo normal. Nadie llega a tanto. Hay gente con otra técnica de paleo, pero la frecuencia de David en el agua es difícil de ver». A Suso Morlán también le sorprendieron las dudas que se levantaron sobre su pupilo, sobre todo a raíz de la pasada temporada: «Ya lo dije, dudar de Cal es mucho dudar. Me sorprendió que alguien dudara y llegué a pensar que estábamos ante una cámara oculta. ¡Cómo se puede dudar de lo mejor que nunca tuvo Galicia!».