Duelo de orquestas ante 15.000 personas en Melide

Stela Sánchez

SOCIEDAD

22 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Si en el mundo de las orquestas existiese un campeonato, la final seguramente se habría celebrado el miércoles en Melide. En plenas fiestas de San Roque se organizó este duelo musical en el que se batieron dos de las mejores de Galicia: París de Noia y Panorama. El público no faltó a la cita y en el centro de Melide se congregaron entre 10.000 y 15.000 personas, una cifra realmente espectacular, teniendo en cuenta que se trataba de la noche de un miércoles y eran muchos los que tendrían que madrugar al día siguiente. Muchos de ellos tuvieron que sufrir tres kilómetros de cola para llegar a la villa. Y desde una hora antes de que diesen comienzo los conciertos, la única posibilidad de aparcar era hacerlo a las afueras o recibir un golpe de suerte.

Melide fue tomada por los fans de cada orquesta que, a pie de pista, defendían y argumentaban el porqué de su entrega. Los de París de Noia alegaban «la calidad musical» de este conjunto, mientras que los seguidores de Panorama defendían «los montajes y el espectáculo». Familias y parejas divididas unas horas durante la noche del miércoles para animar junto a uno u otro escenario. Ambas aficiones igualmente entregadas pero con un mayor número la seguidora de Panorama. Al final, dejando a un lado el pique , todos bailaron las canciones de ambas y corearon los estribillos procedentes de cada escenario.

La cantidad de fans que mueven estas orquestas es considerable. Frente al escenario, las más pequeñas chillaban y gritaban las canciones y los nombres de los músicos, como si de un grupo internacional se tratarse. El club de fans de Panorama aumentó su número en 800 socios en seis meses, según el productor de la orquesta.

Los artistas se dieron en cuerpo y alma, en total seis horas de actuación que no decayeron en ningún momento. 13 músicos en cada escenario y muchos otros técnicos entre bambalinas dieron vida a este show . El público también fue parte importantísima, una pieza más en el espectáculo. Entre los asistentes se repartieron banderines, para los de París de Noia, y unas manos hinchables, para los de Panorama. Algunas canciones impresionaron al público por la complejidad de su puesta en escena. A esto se sumaba el atrezo ya suficientemente espectacular, con incontables luces, humo y músicos colgando del techo.

La tercera en discordia

Pero no todos los que por allí pasaron eran fans de una u otra orquesta. Muchos ya quedaron satisfechos con la actuación de Olympus del lunes, que se hizo con el bronce, teniendo en cuenta el número de fans que le dieron su apoyo. En la plaza se reunieron personas de todas las edades. Los más jóvenes disfrutaron tarareando y bailando las canciones de Mónica Naranjo, El Canto del Loco o Rosario Flores. Mientras que los más mayores bailaron los temas más clásicos.

Alguno no entendía semejante despliegue de efectos. «A min gústame Sintonía de Vigo -explicaba Manuel-, non tiñan tanto botafumeiro , nin tanta luz, pero houbo boa música». E incluso estaba ligeramente molesto con el alto volumen de la música de las dos duelistas. «Antes as orquestras ata preguntaban se facían demasiado ruído, ou se molestaban», comentaba.