Los nietos de Breogán fueron mercenarios del faraón

CULTURA

Un manuscrito del siglo XII sitúa a los gallegos guerreando en Egipto antes de invadir Irlanda

27 nov 2007 . Actualizado a las 04:06 h.

Breogham fundó una ciudad en España llamada Brigantia (Brigantia a hainm), y delante de ella una torre, la Torre de Breogham (Tor Breoghain). Una morada agradable y deliciosa, y un puesto de observación y vigilancia. Breogham tuvo en España varios hijos...». Este es uno de los párrafos del Lebor Gabála. Libro de las invasiones de Irlanda, que por primera vez aparece traducido al castellano, publicado por la editorial Trea. Manuel Alberro, licenciado por las universidades de Oviedo, Uppsala (Suecia) y Guelph (Canadá), es el autor de la traducción y las notas de este volumen, un compendio de un manuscrito del siglo XII compuesto por varios autores y que recoge las viejas tradiciones de la literatura oral irlandesa.

Una de los datos sorprendentes que aporta el libro es que, antes de invadir Irlanda, los nietos de Breogán habrían sido soldados mercenarios del faraón. Alberro indica que en dicho manuscrito, escrito en verso, se relata «la estancia de los milesianos como guerreros mercenarios al servicio del faraón de Egipto. Golamh era su líder; tras liderar una serie de decisivas batallas, consigue ganar el aprecio del faraón, quien le da la mano de su hija, Scota», explica Alberro. Relata asimismo que dicho manuscrito cuenta que la pareja tuvo dos hijos en un solo parto, Emer, el blanco, y Amerguín, y cuando se completó la educación de los mismos Golamh y sus gentes decidieron abandonar Egipto para ir hacia «su propia raza en España», según se lee en el original. Para Alberro, esto «indica que el lugar habitual de residencia de esos pueblos célticos era el noroeste de la península». De hecho el Lebor Gabála relata cómo Golamh navegó hacia «la húmeda Brigantia [...], la España fría y esquinada».

Por otra parte, el amplio capítulo 13 del libro cuenta cómo Ith, hijo de Breogán, creyó ver un día, desde lo alto de la torre de Breogán (hoy de Hércules) una isla, Irlanda, hacia donde navegarían más tarde, derrotando a sus pobladores, los Tuatha Dé Danánn, «y se convertirían en los habitantes permanentes de ese país», cuenta Alberro.