La última transformación de Mónica Naranjo aterrizó anoche en A Coruña. Envuelta en el glamur de las grandes divas del cine, se mostró como una de aquellas mujeres de la edad de oro de Hollywood que hicieron soñar a toda una generación. Ese era el envoltorio de Noir, un espectáculo de factura impecable que, sin embargo, no logró el lleno en el Palacio de la Ópera. Pese al nuevo disfraz, las canciones fueron las mismas, apelando a toda esa catarsis de emociones típica de Naranjo. Al final, la audiencia volvió a agasajarla con el mejor de los premios, el aplauso. Muchos aguardan ya su nueva metamorfosis. Foto César Quian
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