«La investigación es mi vida, no podría vivir sin ella». Esto sostiene Margarita Salas Falgueras (Canero-Vales, Asturias, 1938), que mañana, sábado, sumará un nuevo galardón a su larga lista: el Prisma Especial del Jurado, que conceden los Museos Científicos Coruñeses dentro de sus premios anuales a la divulgación científica. El jurado acordó conceder la distinción, dotada por PharmaMar con 9.000 euros, a Salas «por su trayectoria vital dedicada a la investigación y divulgación científica, constituyendo un referente para el fomento de nuevas vocaciones investigadoras».
-¿Qué hará en A Coruña?
-Llegaré el viernes por la tarde y el sábado doy una conferencia titulada De la biología molecular a la biomedicina. Es una conferencia divulgativa.
-¿Cómo se hizo divulgadora?
-Es algo que uno se plantea, es un deber del investigador el de difundir la ciencia. Me lo he planteado seriamente.
-¿Está tan mal la investigación?
-En España se le dedica muy poca inversión, estamos a la cola de la Unión Europea. Esto causa desánimo en la gente joven, que se acaba marchando y eso es lo peor. En España se forman muy buenos investigadores que en el extranjero se los rifan, pero luego tienen muchos problemas para el retorno. Cada vez hay menos gente valiosa para dedicarse a la investigación.
-¿Prefiere investigar o divulgar?
-La investigación es la mayor satisfacción, pero es importante darlo a conocer.
-¿Qué pasa cuando la divulgación crea dudas, como ocurrió hace poco con el asunto de la velocidad de la luz?
-En la ciencia no hay dogmas de fe. En biología ha habido muchas casos de cosas que han cambiado como fue el dogma central de la biología molecular que decía que el ADN hace ARN y este hace proteínas. En los comienzos de los años 70 se encontró que también el ARN puede hacer ADN y al principio fue una especie de herejía, pero luego se acabó aceptando. Por eso, en general, no hay dogmas.
Margarita Salas Bióloga