Apunta que solo se deben validar facturas de forma excepcional
16 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El interventor general del Ayuntamiento no ve lógico que, cada año, a mitad del ejercicio, el gobierno local modifique los presupuestos para pagar facturas pendientes, para las que unos meses antes no consignó fondos suficientes, a pesar de que, en muchos casos, estos gastos eran previsibles. Así se lo hizo saber al pleno municipal antes de que este votase el reconocimiento de 204 facturas pendientes, por valor de 5,2 millones, en un informe en el que deja varios recados. A los que gestionaron el Ayuntamiento hasta junio les recuerda que, aunque ahora se reconozcan las deudas pendientes, eso no anula «as responsabilidades que puidesen derivarse das actuacións», que en muchos casos, advierte, se saltaron los trámites legales. Y al actual gobierno lo conmina a que, de ahora en adelante, «se adopten as medidas oportunas para evitar a asunción de deberes económicos sen crédito suficiente e/ou prescindindo do procedemento legalmente establecido».
base legal
No perjudicar a los contratistas. Pese a que la Lei de Facendas Locais no permite comprometer gastos que no cuenten con crédito suficiente en los presupuestos, el interventor subraya que todas las sentencias dictadas hasta el momento dan por bueno el reconocimiento de facturas sobre la tesis de que no se puede hacer recaer sobre los proveedores y contratistas del Ayuntamiento los errores de gestión de este. Es el mal menor para evitar que el proceso acabe judicializándose.
falta de fiscalización
Procedimientos poco transparentes. En su informe, el interventor hace hincapié en que los reconocimientos extrajudiciales de facturas se utilizan, no tanto para convalidar gastos que se realizaron sin contar con respaldo presupuestario, sino para aquellos que se saltaron el procedimiento legal de los contratos públicos. Y subraya que, si los hubiesen seguido y «se presentasen ante a intervención para a súa fiscalización antes ou despois de realizar o gasto ou recoñecer a obrigación, serían obxecto de nota de discrepancia».
gastos previsibles
Mejor presupuestar que reconocer. De las 204 facturas que se reconocen, la de mayor volumen es la girada por la Compañía de Tranvías, que reclama 3,1 millones de euros por la subvención del bonobús entre agosto y diciembre del 2010 y 212.000 euros por el déficit del tranvía. El interventor entiende que dejar facturas sin pagar con cargo a futuros presupuestos, «sen que se coñezan as razóns», además de ir contra la ley, implica el riesgo de no poder contar en el futuro con la financiación necesaria, por lo que concluye que «é necesario facer unha presupuestación máis axustada e realista aos gastos previsibles en cada exercicio».
excepciones
Solo en casos contados. El interventor asume como «excepcional» el recurso a los reconocimientos de crédito vinculándolo a gastos imprevistos y urgentes o a otros que «por razóns temporais non puidesen ser imputados ao seu orzamento correspondente».