«En el pregón hablaré de que aquí nadie es forastero, porque es lo que me pasó a mí»

La Voz

A CORUÑA

A finales de la semana pasada sonó el móvil de Jordi Bargalló (San Sadurní de Noya, 1979) en la concentración de la selección española de hockey sobre patines, donde aún está. Era el presidente del club. Cuando la vio, devolvió la llamada de inmediato: «No es normal que el presi llame en estas fechas. Y lógicamente lo que me tenía que decir era una sorpresa», dice. La pregunta era: «¿Aceptas ser el pregonero de las fiestas?».

-¿Cuántos segundos tardó en decir que sí?

-Buff, no lo sé. Fue algo que me cogió totalmente de sorpresa, pero tardé muy poquito en ilusionarme y aceptar.

-¿De qué va a hablar?

-Lo estamos perfilando aún, pero en el pregón hablaré del lema de que aquí nadie es forastero, porque es lo que viví en mis carnes desde que llegué. Yo me siento muy coruñés, porque llevo trabajando muchos años. Mi niña, que es lo mejor que he hecho en la vida, ha nacido aquí, así que imagínate. También hay que hablar de lo importante de estos días de alegría en los tiempos que corren. Y también, lógicamente, haré mención a lo que significa un club como el Liceo en la ciudad.

-¿Le gustan las fiestas?

-Sí, todo lo que sea moverse, salir a la calle y conocer a gente me gusta bastante.

-Y ya habrá vivido en A Coruña unas cuantas.

-Sí, lo que sucede es que nos suelen coincidir con la pretemporada, con dobles turnos, levantándote muy temprano por la mañana. No sabes qué es mejor, que te cojan fuera de vacaciones o aquí en una pretemporada [se ríe].

-¿Qué es lo que no se va a perder?

-Me gustaría ver a Sergio Dalma o Maldita Nerea, pero teniendo a la niña tan pequeña, que tiene un añito y medio, no voy a poder. Aprovecharé para vivir las fiestas con mi hija y mi mujer, yendo al Salón del Cómic y las Casas Regionales, que seguro que les gustan mucho.