La UPG culpa al tellismo «por falta de apoio» y cuestiona los bipartitos

F.?e. A Coruña / la voz

A CORUÑA

La primera reflexión colectiva del BNG comarcal tras la debacle de las elecciones del pasado domingo, donde perdieron su cuota de poder en la ciudad de A Coruña y en la Diputación, además de tener un futuro complejo en otros lugares como Cambre y Sada y ninguna opción de gobierno en Oleiros y Arteixo, acabó en una reedición del enfrentamiento entre los afines a la UPG, que controlan los órganos de representación de los nacionalistas, y los críticos, alineados con el Encontro Irmandiño y el tellismo.

El primer análisis hizo hincapié en los factores ya avanzados en las reflexiones del día de los comicios, como la crisis económica y la polarización del voto. También hubo quejas sobre el modelo de funcionamiento de los gobiernos bipartitos, ya que, siguiendo la teoría impuesta a nivel gallego, de facilitar la investidura de gobiernos de izquierdas, aunque sin entrar a asumir responsabilidades para bo beneficiar a otras fuerzas.

Las críticas de algunos militantes recrudecieron el debate, al pedir «un cambio de rumbo» sobre la línea impuesta por la UPG «para non ser unha forza marxinal» provocaron la reacción de los afines a la U, que acusaron directamente a los críticos, y a los miembros del sector tellista, de «falta de colaboración e implicación» en el proceso electoral.

Esa reprobación generó indignación entre los señalados. «O que ten narices é que se nos arredará do proceso con unha sería de trampas no censo e que, despois, non se contara con nós para nada, senón que preferiron utilizar os seus equipos en solitario», contaba uno de los asistentes antes de recordar que «levan máis de un ano facendo o que queren sen preguntar nada a ninguén».

Paulo Rodríguez

Paulo Rodríguez, del que ayer se informaba de un posible relevo en la dirección del Teatro Rosalía, de la que tomó posesión el pasado 2 de mayo, tiene la plaza fija tras haber sido el ganador de un concurso-oposición, según puntualizó la concejala de Cultura, María Xosé Bravo.