«De aquí no nos vamos»

Alberto Mahía A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Alrededor de 2.000 personas se concentraron en la Acampada Coruña, en el Obelisco

22 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Querían hacer un campamento (de hecho, se llaman Acampada Coruña), pero en cuestión de días terminaron levantando una pequeña ciudad en la que todo está perfectamente organizado: comida, actividades, lectura, talleres... Lo han hecho en cuatro mañanas y les ha sobrado tiempo para preparar acalorados y apasionados discursos o cuidar que nadie beba alcohol. Nada se les escapó. Solo las ganas de volver a casa, pues no lo tienen pensado. Ni hoy, ni mañana... «No nos vamos», gritaban las alrededor de 2.000 personas que a las ocho de la tarde asistieron a una asamblea informativa en la que desaparecieron los políticos y los bancos del orden del día. «Porque cumplimos la ley y hoy -por ayer- es día de reflexión», puntualizaron.

De una veintena de chicos y chicas cabreados que decidieron quedarse a dormir en el Obelisco el pasado martes en protesta por el sistema político y económico se ha pasado a un campamento que funciona como un reloj, organizado por zonas o comisiones. Cada minuto que pasa hay algo nuevo, y ayer, en su quinto día de vida, todo se redibujó y amplió para favorecer la movilidad. Bajo las lonas que han instalado es un no parar. Mientras unos sierran madera para hacer un atril desde el que hablar, otros se encargan de ordenar un botiquín de primeros auxilios por si alguien se hace daño.

Garantizadas las necesidades básicas en la microciudad del Obelisco, había expectación por cómo se iban a expresar en una jornada de reflexión. ¿Siguieron clamando contra los políticos, los partidos o contra el sistema financiero? Solo hablaron en voz baja, entre ellos. Cara al público no se hizo ninguna referencia a esos asuntos. Ese tipo de cosas las aplazan hasta mañana, una vez que concluyan las elecciones municipales.

Actos

La jornada de ayer en la acampada del Obelisco estaba cargadísima de actividades. Como no podían exponer públicamente algunas de sus reivindicaciones, expresar su «indignación», los organizadores, que se distribuyeron en diferentes comisiones (de infraestructura, alimentación, seguridad, asesoría jurídica, biblioteca, ocio...), dispusieron una agenda lúdico-festiva de lo más variada. Para todas las edades. Hay hasta una guardería en la que los niños aprendieron, entre otras cosas, papiroflexia, escucharon cuentos y cantaron canciones. También una pequeña biblioteca con sofá de lectura, con libros a gusto de todos, desde tebeos de Zipi y Zape al último trabajo de Eduardo Punset.

Hasta un mecánico de bicicletas se puso un buzo e instaló un pequeño taller en el campamento. Por no hablar de la limpieza. Presumen de que se puede comer en el suelo y de que disponen de papeleras de reciclaje para separar todo tipo de residuos.

La jornada comenzó muy pronto, sobre las siete de la mañana. Alguno de los asistentes reconocía que tras cuatro noches durmiendo en el suelo «uno está deseando que amanezca».

Deportivo

A primera hora no eran muchos, apenas medio centenar. Pero a medida que avanzaba el día el quórum se disparó. Hasta los 2.000 que se llegaron a reunir a las ocho de la tarde, cuando las cabezas visibles del campamento explicaron al resto de los presentes cómo iba todo. Tres horas después de la asamblea, durante el descanso del partido entre el Deportivo y el Valencia, alrededor de medio millar de personas continuaban al pie del Obelisco. Poco más tarde comenzaron los preparativos de quienes se disponían a pasar un noche más al raso en los Cantones.

Municipales 2011 ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||