«Resaltando la valía de Drake como marino pretendo dar mayor valor a la resistencia de los coruñeses»
A CORUÑA
Llega el premio Fernando Arenas de literatura y ensayo a su decimoprimera edición, y lo hace ahondando en los principios que lo hicieron nacer. Como premio coruñés siempre ha tenido en cuenta el jurado, a la hora de valorar las obras presentadas, su conexión con la ciudad, valorando con especial énfasis aquellos estudios o ficciones que devolviesen actualidad a hechos destacados de la historia herculina. La obra que fue premiada en el día de ayer, Francis Drake: Villano en España, héroe en Inglaterra, se trata de una biografía de un personaje ligado a la historia de la ciudad, pero no precisamente por lazos de carácter afectivo. El jurado quiso premiar «el estudio sobre un personaje histórico que guarda gran relación con la ciudad y que hasta el momento permanecía como un gran desconocido», según el editor y librero Manuel Arenas, que, si bien no forma parte del jurado en su toma de decisiones, sí estuvo presente en sus deliberaciones. El autor de la obra premiada, el periodista Gabriel García Enríquez (A Coruña, 1983) -cuyas crónicas deportivas, su otra pasión además de la Historia, pueden seguirse a través de su blog Balones fuera en la página web de La Voz- ratifica lo antedicho destacando su intención de alabanza a los coruñeses que resistieron ante Drake: «Cuanto mayor es la categoría del derrotado, mayor es el nivel de vencedor», afirma.
-¿Cómo surge la idea de dedicarle un libro a un personaje que no goza de demasiada buena imagen por estos lares?
-Lo que quería era elogiar el aspecto de Drake como marino. Su habilidad en el mar, como militar. Porque aquí siempre se le consideró un pirata, y realmente era un corsario, es decir, que gozaba de una patente de corso otorgada por la reina de Inglaterra para atacar a otros buques. Pero no es un elogio a su persona, sino al capitán. Además, de este modo, resaltando la valía de Drake, pretendo dar mayor valor a la resistencia heroica de los coruñeses con María Pita al frente.
-¿De donde viene su devoción por la figura del corsario?
-A mi me ha apasionado siempre la historia. Desde pequeño. De hecho, esa era la única asignatura que no me costaba estudiar. Y di con unos libros, la mayoría de autores ingleses, que hablaban tangencialmente de Drake. Las fuentes españolas solían ponerlo como un sanguinario. De hecho Lope de Vega tiene un poema en el que celebra su muerte. Pero no había una biografía propiamente dicha, así que decidí investigar, aprovechando que, cuando lo escribí, no tenía trabajo y sí mucho tiempo libre.
-¿Y cómo aborda un coruñés la escritura de la vida del que está considerado como un villano?
-Lo hice como una biografía aunque, en cierto modo, novelada. Abordo desde su infancia hasta su muerte, cómo se hizo marino y de dónde venía su aversión por los españoles. Más allá de la época de gran rivalidad entre los dos países que le tocó vivir, siendo joven casi pierde la vida en el Caribe por culpa de los españoles.
-Dice que es una biografía novelada.
-Ya de crío había intentado escribir mis novelas de misterio, después de leerme la colección de Agatha Christie que tenía mi abuelo. Pero sin resultado. Esto es otra cosa, un estudio histórico, sobre un tema con relación con A Coruña... Lo tenía todo para mí.
-Y decide presentarse al certamen Fernando Arenas.
-La verdad es que primero fue la idea y la escritura. Y una vez terminado el libro fue cuando me comentaron la posibilidad de presentarlo. No esperaba ganar, ha sido una gran sorpresa.