Pese al crecimiento cero de la ciudad y a la pronunciada bajada en la entrada de inmigrantes, la comarca coruñesa sigue siendo la que más crece de Galicia, aún a pesar que lo hace aproximadamente a la mitad de su promedio anual en los últimos 15 años, situado en unos 3.700 nuevos habitantes por cada ejercicio.
Con 1.942 nuevos vecinos, en el 2010 el área alcanzó los 395.412 habitantes, un 0,49% más que en el 2009. Superó el aumento total de Galicia, que solo incorporó 1.564 residentes, y duplicó el de la provincia (970), de forma que la comarca aglutinó el 124% del crecimiento poblacional de toda la comunidad y el 200% del de la provincia.
Con respecto a la ciudad de A Coruña, la comarca sigue recibiendo a un número importante de coruñeses que se trasladan a los municipios de la metrópoli, aunque el último año fue el que menos desplazamientos se registraron de los últimos 15 años, 865, exactamente 300 menos (25%) que el ejercicio anterior. Hay que tener en cuenta que en el período 1996-2009 fueron un total de 21.378 los coruñeses que trasladaron su residencia a Arteixo, Cambre, Culleredo, Oleiros, Sada, Bergondo, Abegondo o Carral. La ciudad, sin embargo, llegó en el mismo período a aumentar su padrón en casi un punto, con 2.262 incorporaciones.
Los municipios de la comarca en los que impactó en mayor medida el freno demográfico en el último año fueron los mayores, ya que Oleiros apenas aumentó un 0,3% (107 personas) frente al promedio de casi el 3% de la última década. Arteixo subió un 1,6% (493 habitantes más), Culleredo un 1,8% (510) y Sada un 1,7% (247), como Cambre (390). En todos los casos, el crecimiento prácticamente cayó a la mitad de la media registrada desde 1996. Bergondo, sin embargo, no acusa la crisis y creció un 0,9% y Carral, con un 3% de subida y 175 nuevos vecinos, triplicó en el 2010 sus ratios de incremento. Perdió población Abegondo, que bajó en 33 vecinos su padrón, un 0,6%.
En su conjunto, el crecimiento vegetativo de la comarca fue positivo por segundo año consecutivo, aunque solo por 62 habitantes, apenas el 15% de los registrados el año anterior por el balance entre nacimientos y fallecimientos. También descendió la ganancia de vecinos del resto de España por movimientos migratorio (933 frente frente a 1.460 del 2008), pero la mayor bajada se produjo en los inmigrantes: el saldo se cerró con 408, menos de la quinta parte de los 2.071 llegados en el 2008.