Dirige la única consultoría global de arte que existe en Galicia
21 mar 2011 . Actualizado a las 11:14 h.El arte afecta a Nuria Blanco a nivel psicosomático. «Me pongo nerviosa cuando veo un cuadro que me gusta tanto que quiero comprarlo». Esa pulsión se inició cuando a los 10 años comenzó su colección. «Me gasté todo el dinero que había ahorrado, 25.000 pesetas, en la compra de un pastel de Ángela Ocaña. Ella siempre dice que fui el único cliente que se gastó todo su dinero en un cuadro suyo», recuerda. Moret Art es la traducción profesional de esa pasión. Desde un espléndido local de la calle Olmos, Nuria dirige un equipo de profesionales -una rareza en el generalmente raquítico, económicamente hablando, mundo del arte-, que transitan entre el espacio dedicado a las exposiciones y la consultoría desde la que tanto organizan eventos, llevan la carrera de artistas o asesoran en la creación de colecciones a empresas, instituciones o particulares.
-La pregunta del millón. ¿Por qué un artista es bueno?
-La clave básica está en crear algo diferente a los demás.
-Pero, con la cantidad de información que existe ahora, un artista puede copiar a otro muy fácilmente.
-Pero hay una gran cantidad de líderes de opinión que pueden ser comisarios, críticos, galeristas o el mismo público, que finalmente le da el respaldo a los artistas.
-¿Y acaba siendo justo?
-La mayoría de las veces sí. Es como un buen cantante que triunfa. No es que alguien levante el dedo y decida que alguien es bueno. Eso no quiere decir que no haya flores de un día.
-Otro tópico en el arte contemporáneo surge en ferias como Arco, y consiste en decir que hay artistas que parece que le toman el pelo al público.
-Es un tópico que hace mucho daño, y es fruto del desconocimiento. Lo que sale en los medios suele ser la provocación, pero es un artista que en un determinado momento hace una determinada acción para sorprender al público. Pero eso no quiere decir que lo pueda hacer un niño, sino que viene de un trabajo muy serio de atrás.
-Choca la palabra consultoría con la clásica imagen bohemia del artista.
-Es cierto que sigue habiendo mucha cultura informal propiciada por todos los actores, sean coleccionistas, pintores o galeristas, pero no deja de ser un sector económico como cualquier otro y hacen falta herramientas metodológicas.
-Desmienta que comprar arte es para ricos.
-A nadie le choca pagar 1.000 euros por un viaje, y es lo que cuesta una obra de arte digna.
-También choca la idea de una empresa invirtiendo en arte.
-Es un coleccionismo menos habitual que el institucional o el privado, pero hay empresas que incluso utilizan el arte para motivar a sus empleados. En vez de pagarles un bonus o mandarlos al Caribe de viaje, les regalan un cuadro. Alguno pensará que ya le podían regalar un jamón (risas). Pero, lo normal, es que la compra sea como inversión o con fines decorativos.
-Fechan el inicio de Moret Art en 1914.
-Es que mi bisabuelo Manuel Rodríguez Moret fue el germen de este proyecto. Era editor en A Coruña, y en 1914 inició su colección de arte cuando compró un lote de cuadros en el Campo da Leña. Fue amigo de pintores como Abelenda, Prieto Nespereira, Castelao, Laxeiro...
-¿Qué tal lleva la crisis el arte?
-El coleccionista particular sigue comprando. Las instituciones sí que recortan por ahí.
-Será un buen momento para comprar ¿o no han bajado los precios en el arte?
-Ha habido correcciones, pero es como un piso en los Cantones: no lo van a regalar. Lo que no habrá son grandes incrementos. Pero es buen momento para comprar.
-¿Hubo burbuja en el arte?
-Sí, y eso no es bueno nunca.
-¿Compra obras de los artistas que Moret Art gestiona?
-Sí, e incluso me pongo nerviosa cuando una pieza que me gusta y la quiero comprar.
-¿Y se desprende de obras?
-Sí. Forma parte de un análisis en el que piensas que ya no tienen sentido en tu colección. Pero cuesta.
-¿Y es fácil vender un cuadro que uno tiene en casa?
-Depende de lo que se pida. Hay mercado secundario, pero no es un valor líquido que vendas inmediatamente.
-¿Se debe comprar buscando la rentabilidad?
-No. Como inversión, se debe pensar a largo plazo. Es como una joya. Cuando tienes necesidad de venderla rápido, no ganas dinero.
nuria blanco directora de moret art