La semana pasada el ruido provocado por dos jóvenes mientras rompían espejos retrovisores en la calle Vizcaya, alertó a los vecinos de la zona. De inmediato una llamada anónima llegó a la sala del 091 en la ciudad con los siguientes datos: dos chicos acompañados de una mujer estaban fracturando espejos.
Varios vehículos zeta de la Policía Nacional se dispusieron a patrullar la zona. Después de un minucioso rastreo pronto dieron con los malhechores, localizados en una calle aledaña.
Esa noche los detenidos habían perpetrado en los coches todo tipo de daños. En unos dejaron pisadas y hundimientos en capós y techos. En otros casos optaron por arrancar las antenas y reventar varios espejos retrovisores. En total 28 vehículos resultaron afectados por ello.
Los detenidos son de origen coruñés y ambos tienen 18 años. Ninguno de los dos contaba hasta el momento con antecedentes penales y han sido puestos a disposición judicial, en este caso, del Juzgado de Instrucción número 1 de A Coruña.