11 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Como se puede ver en las informaciones publicadas en esta edición, el temporal avisó. Lo viene haciendo más de cien años. Ahora habrá que ver qué solución es la más idónea para evitar más desastres, o al menos que sus consecuencias no ataquen directamente al bolsillo del contribuyente. Porque el jefe de Costas dejó claro ayer que la nueva balaustrada, la que sea, la pagará el Ayuntamiento. O sea, todos nosotros.