El dueño de la casa modernista de la Gaiteira culpa de la ruina a Urbanismo

Noelia Silvosa
Noelia Silvosa A CORUÑA/LA VOZ.

A CORUÑA

La asociación de vecinos del barrio respalda las acciones que lleva a cabo la inquilina afectada.

27 sep 2010 . Actualizado a las 11:34 h.

Ricardo Mora González, abogado de Cinur Consultores Urbanísticos e Inmobiliarios, declaró que el Ayuntamiento «ni tramita ni estudia» la situación del edificio modernista sito en la calle de General Sanjurjo número 152. La empresa, que adquirió el edificio en mayo de 2005, solicitó la declaración de ruina del mismo el pasado 2 de abril de 2009 para poder así proceder a su rehabilitación integral. Esto ocurrió tras la aplicación de un decreto municipal que instaba al desalojo del inmueble en 2008 debido a las pésimas condiciones en las que ya se encontraba.

Mora sostiene que si bien en un primer momento el gobierno local ordenó tal desalojo, una arrendataria que hace uso de un bajo comercial en el edificio se dirigió al Ayuntamiento para interponer un recurso que logró paralizarlo hasta la fecha. Asimismo el jurista sostiene que en el momento en que la inquilina se opuso a abandonar su local, se iniciaron conversaciones en las que Cinur trató de acordar su desalojo. No obstante, Mora declara que a la vecina «todo le parecía poco», y que incluso culpó a la empresa de hacerle moobing a causa de la existencia «de unos gatos que merodean por el edificio sobre los que nosotros no tenemos control alguno».

Pasividad

Según Mora, la inquilina también alegó que le entra agua y acusó a Cinur «de inquietarla en el disfrute del local, pero no precisa de qué forma, y desde luego es incierto». Mora señaló también la «supuesta pasividad del Área de Urbanismo ante los requerimientos de Cinur» tras la solicitud de la declaración de ruina emitida por la promotora a la alcaldía.

Por otro lado el abogado reconoce que aunque es improbable el derrumbe del edificio, sí es posible que en invierno continúen cayendo cascotes, tejas o trozos del canalón, «lo que supone un peligro para los peatones y vehículos estacionados». A su vez destacó que Cinur no saca provecho alguno del mal estado del edificio, pues «cada día que pasa la rehabilitación se está volviendo más difícil, los pisos del edificio de 92 viviendas que están en construcción son más difíciles de comercializar con ese edificio ruinoso a su lado». Además, Mora señaló que de haber podido realizar ambas obras de manera simultánea «se abaratarían notablemente los costes», así como dejó claro que la iniciativa y el interés en la rehabilitación del edificio «es nuestra, pues somos los dueños del mismo, y además nos dedicamos a este género de comercio».

Apoyos

El abogado de Cinur mantiene que la vecina que actualmente ocupa uno de los espacios del edificio «sí que defiende intereses suyos personales, no encajándonos la defensa que en parte le presta la asociación de vecinos de los Castros... pues los intereses de la señora son totalmente contrarios a los intereses y objetos de tal asociación, que será el interés del barrio». Y es que Mora defiende que la zona se vería ampliamente mejorada si contase con este edificio rehabilitado, así como apunta que «es obvio que no podemos realizar una rehabilitación integral con ella dentro».

El jurista añade al respecto que «este edificio es nuestro patrimonio, y nos interesa su mantenimiento en un estado impecable para poder venderlo o alquilarlo», destaca el abogado coruñés.