Los bañistas que salvaron a una mujer en Miño critican al servicio de socorrismo

Bea Abelairas
Bea Abelairas MIÑO/LA VOZ.

A CORUÑA

«Ninguno estaba vigilando en la orilla ni en la atalaya y hubo que ir a avisarlos a la caseta», denuncian.

07 sep 2010 . Actualizado a las 12:08 h.

Francisco Luis Núñez Verdes es uno de los dos bañistas que el sábado rescataron del mar a Vanesa Sal Otero, una mujer de 37 años que permanece en la uci del Chuac con pronóstico reservado. Tiene claro que se incumplió el protocolo de emergencias y que, con una vigilancia adecuada, ella no hubiese estado tanto tiempo tragando agua.

«Para empezar ninguno de los socorristas estaba en la orilla ni en la atalaya y cuando la chica ya estaba en la arena hubo que ir a llamarlos a la caseta», explica al tiempo que reconoce que durante un buen rato Vanessa trató de pedir auxilio agitando los brazos, aunque algunas personas pensaron que estaba de broma. «Incluso comenté a quien me lo dijo que con esas cosas no se jugaba», aunque instantes después se percató de la situación y se lanzó al rescate, junto a otro bañista. «Ya estaba cabeza abajo y con todo el pelo enmarañado, lo curioso es que yo me fijé en ella cuando entró al agua, porque llevaba una tabla de surf para niños pequeños», rememora. Ya en la orilla, los dos rescatadores trataron de hacerle las primeras maniobras para que expulsase el agua, aunque tenía «mucha espuma en la boca y sangraba por la nariz». Asegura que los socorristas llegaron minutos después con una maleta de primeros auxilios: «Para nuestra sorpresa, cuando la abrieron estaba vacía, fueron a buscar otra y solo tenía una manta térmica que tardaron en colocarle».

Francisco asegura que una enfermera que estaba presente tuvo que tomar cartas en el asunto y corregir a los vigilantes de la playa de Miño. «No los quiero criticar, pero no tenían la experiencia ni los conocimientos necesarios y no es la primera vez que me pasa; el año pasado viví una situación idéntica en Malpica, donde también me tuve que tirar a por otro hombre que terminó muriendo», denuncia, al tiempo que exige a los ayuntamientos que contraten «a personal válido». Por último, cree que la ambulancia llegó tarde y fue un error decirle que al helicóptero que diese la vuelta.

El Concello de Miño afirma que pedirán explicaciones a la firma concesionaria del servicio y alegan que el 112 fue el que anuló la petición del helicóptero.