Una línea de conducción de aguas fecales lleva cinco días vertiendo a la ría desde Perillo
A CORUÑA
Un olor nauseabundo alertó ayer por la mañana al retén de guardia que vigila la ría de O Burgo cuando realizaba la inspección por la zona de Perillo. Tras casi una hora de búsqueda, los mariscadores encargados de la vigilancia encontraron el foco del hedor. Se encontraba en el final de una pista sin salida que discurre por las proximidades de la concesionaria de vehículos Mercedes y que desemboca en la ría.
El asfalto se había convertido en un riachuelo de aguas fecales mezcladas con toda clase de residuos sólidos como compresas, papel higiénico o bastoncillos, que manaban de una tapa de alcantarilla. El nuevo foco contaminante no había surgido ayer, «senón que esta porquería xa leva saíndo dende hai cinco días», manifestó Manuel Baldomir, representante de los mariscadores a pie.
Los mariscadores denunciaron este nuevo vertido ante la Policía Local de Oleiros y ante Medio Ambiente. Y pusieron los hechos en conocimiento de la Consellería do Mar, indicó Santi Vázquez, otro mariscador. «Aquí tiña que estar a conselleira do Mar, Rosa Quintana; e tamén o de Medio Ambiente, Agustín Hernández, para que mirarán isto e que os dous se ratificasen en que comer o marisco que se extrae desta ría non é perigoso», subrayó Baldomir.
Arteixo
Por otra parte, en Arteixo el río Bolaños volvió a amanecer ayer con decenas de alevines muertos. Desde el Ayuntamiento informaron de que este desastre ecológico pudo derivarse de los residuos de gasoil que quedaron en los márgenes del río tras un vertido el pasado julio desde una empresa ubicada en el polígono de Sabón. Las lluvias del martes arrastraron los residuos formando una película que provocó la asfixia de los peces.