A los problemas de tráfico generados por los accidentes en cadena en Alfonso Molina y en la avenida del Pasaje se le sumaron las retenciones originadas por los atascos en las vías de las playas. De hecho, estos inconvenientes se prolongaron durante casi toda la jornada y afectaron seriamente a la N-VI a su paso por Perillo y en sentido entrada a la ciudad, y a la carretera que une Fonteculler con el puente de A Pasaxe.
«Esto es increíble. Es tercermundista. Yo ya me vi metido en una cola en la plaza de Orense. Circular por Alfonso Molina es toda una odisea y para llegar a Bastiagueiro empleo más tiempo que volar a Londres», indicó Juan Santamaría inmerso en el atasco de la rotonda de Santa Cristina.
«Ahora que falta pouco para as eleccións municipais os políticos non fan máis que ofrecer solucións, incluso falan do transporte náutico pola ría. Xa veras como todo se queda en nada», indicó Rafael Senín atascado con su coche en Bastiagueiro.