Este año 2010 finalizaba el plan de financiación universitario de Galicia que la Xunta había diseñado para los últimos cinco años, y que debido a la crisis económica no llegó a lo estipulado en un principio.
-¿Ya se han puesto a trabajar en el nuevo plan?
-Hay voluntad de diálogo, el entorno es cambiante y los plazos son apurados, pero aún falta bastante. Ya estamos haciendo un plan nuevo y estamos haciendo los deberes. No habrá que perder de vista la cifra que se había fijado para el 2010 para las tres universidades, porque es una cifra que está legitimada por todos los grupos políticos y es un referente.
-¿Se igualarán los presupuestos para las tres universidades?
-La distribución es una asignatura pendiente. Hay que conseguir un reequilibrio parejo entre las tres universidades, porque no hay que olvidar que la Universidade da Coruña es la que menos inversión recibe por alumno de toda España, y tiene un déficit histórico en financiación e infraestructuras.
-Con la crisis actual y la falta de ayudas de las administraciones, ¿cómo se plantea el presupuesto del año próximo?
-En el contexto interno está saneado e invita al optimismo, porque tenemos una situación interna buena. En el contexto externo es muy preocupante, porque se nos demandan más recortes y no tenemos capacidad para apretarnos más el cinturón. En los últimos años, hemos vivido siempre bajo unas directrices de austeridad, y ahora no partimos todos de la misma situación, porque nosotros llevamos años conteniendo el gasto, mientras que otras universidades no lo han hecho.
-¿Han hecho los deberes?
-Nosotros sí, y creo que ese ejercicio de rigor presupuestario se merece algún premio. Gracias al ahorro de los últimos años tenemos un presupuesto que nos permite seguir haciendo cosas, aunque no grandes obras.