La empresa encargada de realizar el aporte de áridos a la playa más concurrida de la ciudad comenzó ayer a hacer el vertido
30 abr 2010 . Actualizado a las 12:47 h.Tras más de un mes de intenso trabajo en la zona del arenal del Orzán, los trabajos de recuperación de las playas urbanas de la ciudad se desplazaron ayer a Riazor, para acometer una nueva fase del plan diseñado por el Ministerio de Medio Ambiente.
Las dragas comenzaron ayer a efectuar su trabajo en la zona de Riazor, la más concurrida de la ciudad, con la vista puesta en el reto de acabar la recuperación del arenal antes de que se inicie la temporada oficial de uso de la playa, establecido en la primera quincena de mayo y, como máximo, antes del 23 de junio, la noche de San Juan, una de las principales aglomeraciones de gente en la bahía coruñesa. El plazo inicial de duración de los trabajos era de catorce meses, aunque finalmente pudo reducirse a tres -si las condiciones meteorológicas lo permiten- merced a un importante cambio en el plan de actuación.
Ayer, una embarcación estaba realizando los trabajos previos, mientras que al pie de la coraza dos palas procedían a la colocación de los tubos que servirán para lanzar los áridos y acometer la parte más compleja del trabajo, que permitirá además la unión definitiva de los arenales de Riazor y el Orzán, sorteando el muro que hasta ahora los separaba en el propio espigón, donde ayer eran muchos los curiosos que seguían el desarrollo de los trabajos.
La citada draga transportará diariamente una media de 6.000 metros cúbicos de áridos, repartidos en unos cuatro viajes que servirán para trasladar la arena acopiada tanto en el Puerto coruñés como en el de Ferrol.
El proyecto en marcha afecta a una línea de costa de unos mil setecientos metros de longitud y permitirá generar una nueva superficie de uso con más de 16.000 metros cuadrados adicionales. En total, las playas de Riazor y Orzán pasarán de tener una capacidad de 27.000 bañistas a más de 32.000, según las previsiones de los autores del plan de obra. Para ello, se adelantará la línea de costa en unos treinta metros lo que, de paso, redundará en una mayor protección .
Conforme al proyecto adjudicado por el Ministerio de Medio Ambiente, por un importe global de 8,5 millones de euros, se producirá un aporte total de más de 320.000 metros cúbicos de áridos procedentes de una cantera de la localidad de Vimianzo.