El restaurante no puede vendernos marisco furtivo

A CORUÑA

Si un particular compra a un furtivo tres kilos de almeja, por ejemplo, tiene que ser consciente de que ese canal comercial que ha elegido no ofrece garantía higiénico sanitaria alguna y que va a tener que asumir las consecuencias si se pasa el día siguiente y sucesivos sentado en un trono blanco.

Pero si ese particular elige un restaurante, se sienta en una mesa, abre la carta y pide almejas, da por sentado que las que le servirán han sido sometidas a un proceso de depuración y extraídas en una zona sin toxina. No piensa en que está asumiendo los mismos riesgos que cuando se comió las que le compró al furtivo. No puede ser que acabe sentado en el mismo trono blanco para que el hostelero se ahorre unos euros.?