Aislados a seis kilómetros de Cambre

A CORUÑA

Vecinos de A Mota se sienten marginados al no disponer de una línea regular de transporte a Cambre, mientras que sí tienen de autobús que los lleve a A Coruña

18 mar 2010 . Actualizado a las 15:35 h.

Algunos vecinos de Cambre todavía tienen que recurrir al antiguo refranero popular para referirse al medio de transporte que utilizan habitualmente. Es el caso de los vecinos del lugar conocido como A Mota, en la parroquia de Cecebre, que tienen que desplazarse un poquito a pie y otro poquito andando, porque no pasa ninguna línea de autobús que los lleve a Cambre. Se trata de una vieja reivindicación que el edil de Transporte, José Parcero, ha querido solucionar manteniendo una reunión con la Xunta. Parcero entiende que la mejor solución sería que la línea que sale de Cambre y discurre por Pravio hasta Espíritu Santo realizase «una mínima desviación» para evitar que los vecinos de este lugar no tengan que desplazarse más de un kilómetro para llegar a la parada de autobús.

Y es que en algunos casos un kilómetro puede llegar a ser demasiada distancia y sino que se lo digan a Josefina Carro. Esta vecina de A Mota asegura que es afortunada porque tiene familiares que la llevan a donde necesita ir. Este es el caso de la mayoría de los residentes de la zona, que tienen que recurrir a coches particulares para desplazarse. Aún así, Josefina Carro cree que debería haber más líneas de autobús sobre todo «para a xente que vai traballar». Las firmas que intentó reunir María Jesús Lanes hace años para establecer una parada de autobús en A Mota de poco sirvieron. Esta vecina se siente totalmente incomunicada y denuncia que se tienen que desplazar a la rotonda del Espíritu Santo para poder coger el autobús que los lleve a Cambre. Paradójicamente por A Mota sí pasa un autobús que los lleva a A Coruña. Aunque también dice que las líneas a la ciudad también son escasas, «hai un autobús de ida ás oito e media e outro de volta ás dez e media e a unha e media da tarde. Despois tes ás tres e media da tarde e ás cinco e media e xa non hai máis». Incluso en este sentido se siente marginada porque «todos os pobos teñen comunicacións para A Coruña de hora en hora. Todos menos nós», confiesa.

Se trata de una situación muy incómoda para María Jesús que ve que cada vez que su madre tiene que ir a algún sitio es ella quien la tiene que llevar. Además, los autobuses que hay apenas le ofrecen servicio alguno porque «se tes cita para ao dentista ás dúas da tarde, tes que saír de aquí ás dez da mañá, ¿quen se pode permitir estar catro horas por aí sen facer nada?», pregunta. Lanes ve cómo año tras año la situación no cambia y se muestra escéptica de que lo haga por mucho que el Concello acuda a la Xunta.