Cientos de personas se agolpan en la Casa del Agua, aunque las alegaciones al plan general se pueden presentar en cualquier registro municipal o de institución oficial
12 feb 2010 . Actualizado a las 11:02 h.Ayer, a las doce de la mañana, 25 personas guardaban cola en la Casa del Agua para solicitar información sobre el PGOM. En otra cola que se formó al lado había casi el doble: 46 personas esperaban pacientemente para presentar sus alegaciones al plan general. Casi todos se quejaban de los larguísimos tiempos de espera y se preguntaban por qué la Concejalía de Urbanismo no ampliaba el personal para atender a tanta gente.
El problema, según comentó uno de los técnicos desplazados a esta oficina provisional, es que el público se agolpa en la Casa del Agua para presentar las alegaciones cuando lo puede hacer en cualquiera de los otros registros municipales (en el Ayuntamiento, en el Fórum Metropolitano y en la Concejalía de Urbanismo, situada en la plaza de Indalecio Prieto) o de instituciones oficiales, como la Delegación del Gobierno, la Subdelegación del Gobierno o las oficinas de la Xunta.
Organización del trabajo
Teresa Franco, que estuvo en esperando una hora y cuarto para presentar su alegación, explicaba ayer que se podría haber organizado el trabajo de los administrativos de forma más eficiente y se quejaba de que los administradores de fincas eran los que provocaban el colapso: «Traen decenas de alegaciones para sellar, mientras que los particulares solo traemos una, pero nos toca esperar. Pasas tanto tiempo esperando en la cola que al final haces amistad con el que tienes delante o detrás».
Otra de las personas que deambulaba por el vestíbulo de la Casa del Agua no daba crédito a lo que veía. «Yo no voy a presentar alegaciones porque creo al alcalde y a la concejala de Urbanismo. Pienso que la gente no se entera de lo que dice el plan general y, de hecho, ayer me llegó una carta del PP en la que no dicen la verdad sobre este asunto». De hecho, la mayor parte de las personas que, al menos ayer, presentaron sus alegaciones utilizaron el impreso tipo que facilita el Partido Popular.
Formulario
Algunos de los que esperaban cola advirtieron a otras personas que ese formulario de alegación no era totalmente correcto, ya que no distingue entre los dos tipos de fuera de ordenación (total o parcial) que contempla el nuevo plan general. Además aclaraban que en el texto proporcionado por el PP se indica que al dejar un edificio fuera de ordenación, sin especificar si es total o parcial, «no se pueden realizar obras de mejora, modernización o reformas estructurales no contempladas en el plan». Sin embargo, lo que realmente dice el nuevo PGOM es que los edificios que queden fuera de ordenación parcial podrán ser igualmente objeto de mejoras para su restauración, conservación, consolidación y rehabilitación. La única salvedad que pone son las reestructuraciones que afecten a más del 50% de la superficie edificada y las que impliquen el vaciado interior total del edificio. De todas formas, el Ayuntamiento entrega al público una nota informativa en la que aclara que, a raíz de la alarma social creada, ningún edificio existente y legal quedará fuera de ordenación parcial por su altura o por su volumetría.