Un incendio que se inició en una pensión de Santa Cristina obligó a desalojar el edificio entero por la gran cantidad de humo que generó. Los contraincendios recibieron el primer aviso pasadas las cinco de la tarde y cuando llegaron al inmueble, ubicado en el número 24 de la avenida de Santa Cristina, localizaron el foco en una de las habitaciones de la pensión, que estaba repleta de escombros y basura.
Precisamente la combustión de todos estos materiales fue lo que generó una intensa humareda que obligó a evacuar a seis personas del inmueble. El primer rescate fue el de la encargada de la pensión, que estaba en el primer piso del edificio, y que pudo escapar desde su habitación a una terraza que da a la calle. Los bomberos estudiaron sacarla por una escalera, pero finalmente le pusieron una máscara y ropa ignífuga para que bajara por las escaleras del inmueble. Mientras, las tres estudiantes que ocupaban el tercero esperaron cerca de una hora mirando por la ventana hasta que los bomberos acudieron a su domicilio. «Nos dimos cuenta de que algo pasaba, pero no nos atrevimos a salir, porque la escalera estaba llena de humo», relató Mercedes Pérez, una de las chicas. En cualquier caso, los servicios de emergencias prestaron atención a una de ellas, que sufre problemas respiratorios.
Los responsables del operativo optaron por no desalojar a las dos personas que ocupaban el otro piso de la tercera planta, ya que se trataba de una mujer de avanzada edad y de su cuidadora. En cualquier caso, un rescatador permaneció con la anciana y revisó la casa para cerciorarse de que no había peligro.
Otros cuatro jóvenes, que residen en el segundo piso, pudieron escapar antes de que llegasen los miembros del servicio contraincendios y siguieron las maniobras de rescate desde la calle. Fernando Fernández, Xavier Sarillo, Alejandro Negreira y Juan Castro se percataron del fuego y su primera reacción fue subir al tercer piso para interesarse por el estado de sus vecinas. «Sabíamos que había unha señora maior e fomos a ver como estaba», precisó Xavier, que, al igual que dos de sus compañeros de casa, estudia INEF.
Bombona calcinada
Las tareas de extinción del fuego obligaron a montar una operación en la que participaron la Guardia Civil y la Policía Local. Además del control del tráfico -que se vio interrumpido por momentos por la llegada de la ambulancia y los tres coches desplazados por los servicios de emergencias- hubo que despejar la calle de los numerosos curiosos que se congregaron, sobre todo cuando los bomberos sacaron a la calle una bombona de butano calcinada que tuvieron en enfriar con agua.
Críticas
Muchas personas criticaron la tardanza de los dos camiones de bomberos del parque comarcal de Arteixo, que llegaron unos 20 minutos después de la primera llamada. «Es algo que no se entiende, que haya un parque de bomberos en A Grela y que tengamos que esperar a que vengan desde el municipio de Arteixo», se lamentó un residente en Santa Cristina.