El Servicio de Atención a Domicilio permite que parejas como la de Agapito Artalejo y Apolonia Manzano puedan llevar una vida normal cuando se está cerca de los 90
05 feb 2010 . Actualizado a las 12:15 h.Hace diecisiete años que se trasladaron a A Coruña desde un pueblo de Toledo, porque su hija había conseguido una plaza de funcionaria, «y nos trajo aquí para estar juntos, pero no revueltos», bromeaba ayer Apolonia Manzano, que a sus 83 años mantiene una salud envidiable, y se esfuerza por seguir haciendo las tareas diarias para estar en forma. De hecho, confesó que sigue poniendo «la lavadora y tiendo la ropa todos los días. Me afano en la casa, y luego caigo cansadita, pero lo hago».
Sin embargo, la incapacidad de su marido, Agapito Artalejo -que suma 87 años-, le puso un duro reto, al que ella sola no era capaz de enfrentarse. Por ese motivo, solicitó al Ayuntamiento que le echara una mano, y gracias al Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) se ha incrementado la familia de Apolonia con una nueva persona: Julia Campillo. Ella es la asistenta que diariamente la ayuda a mantener como un pincel a su esposo, «porque lo mira de arriba a abajo, lo baña, lo afeita, le prepara el desayuno. Julia ya sabe dónde está todo en mi casa y ya lo coge cuando le hace falta. Sin su ayuda, yo sola no podría».
Recuerdos pasados
Agapito Artalejo también está muy contento con este servicio, y no puede evitar pensar cuando él y su mujer vivieron otros tiempos, en los que no era todo tan fácil. «Yo vendía libros por las calles, llegué a llenar de libros todo el barrio de San Blas. Todos los días cogía la carpeta y dos cajas de libros (cada una con 17 tomos) y subía a pie las escaleras de todos los edificios», apuntó ayer este vecino de la calle Adelaida Muro, que no tardó el recibir la respuesta de su mujer. «Dicen que por cada escalón, es un segundo más de vida, por eso está durando tanto», apuntaba ayer entre risas Apolonia Manzano, que estaba encantada de que la concejala de Servicios Sociales, Silvia Longueira, visitara su casa para explicar los pormenores de la nueva ordenanza del SAD.
La edila socialista afirmó que esta normativa modifica algunos aspectos puntuales de la anterior y pretende ofrecer un servicio de mayor calidad, para lo que se ha destinado un presupuesto de dos millones de euros. En la actualidad, cerca de 2.500 personas mayores se benefician en sus domicilios de las distintas ayudas que ofrece el Ayuntamiento, gracias a su proyecto de SAD (1.400 usuarios), teleasistencia (900) y 175 reciben comida en su casa, a los que ahora se sumarán los que consigan el cheque-comedor.