«Se habla mucho del número de viviendas, pero solo habrá 13.000 nuevas»
04 feb 2010 . Actualizado a las 11:41 h.Ángel Jove Alborés (A Coruña, 1974) puso voz el pasado martes a las quejas de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de A Coruña (Aproinco) sobre el nuevo plan general que se encuentra en fase de exposición pública. Sus argumentos se centran en cuestiones técnicas, pero Jove Alborés insiste en que «es imprescindible que nos hagan caso para tener un documento que sea ejecutable y no solo una declaración de intenciones muy bonita pero poco práctica».
-¿Qué tienen que decir los promotores del nuevo Plan General de Ordenación Municipal?
-Me voy a apropiar de una idea que lanzó el arquitecto Alberto Unsain y que me parece la definición más acertada. Es un documento precioso si estuviera hecho, pero hay que hacerlo. El problema es que tiene que ser viable para ser ejecutable.
-No se les ve muy convencidos.
-Es que hay asuntos que no están suficientemente claros y desarrollos urbanísticos que cuentan con unas cargas excesivas que hacen peligrar su ejecución por falta de rentabilidad.
-Como por ejemplo...
-Hay muchos, pero los casos más significativos son los de Penamoa, Monte Mero o el entorno de la Celerada (Someso).
-¿Qué peros le ponen al plan general desde su colectivo?
-Las cuatro grandes áreas de desarrollo de la ciudad, la intermodal, el Puerto, la estación de autobuses y la Fábrica de Armas, dependen de convenios con otras administraciones y hay que ver cómo se firman esos acuerdos y cuándo. También habría que dimensionar mejor la demanda de pisos de promoción oficial.
-Pero la legislación es muy clara en la reserva de suelo para promoción pública.
-Pero ya se está adecuando a la realidad de la demanda y nos gustaría que se tuviera en cuenta esa nueva situación. Los promotores somos los primeros interesados en vender, pero se ha demostrado que no hay la demanda suficiente para seguir llenando el mercado de pisos protegidos.
-¿Qué opina de la reducción del número de pisos a construir a 28.000 nuevos?
-Se habla mucho del número de viviendas a construir, pero esa es una de las trampas del PGOM. En primer lugar, no sabemos si en esa reducción se incluyen ya los pisos que se van a dejar de construir en las áreas que quedaban inicialmente fuera de ordenación. En realidad, solo habrá trece mil nuevas viviendas, porque catorce mil de las programadas provienen ya de desarrollos previstos en el plan general del 98 y que no se ejecutaron en su momento. Las acusaciones sobre el supuesto desarrollismo y abuso de las densidades no son para tanto.
-¿Servirá para que salgan al mercado las viviendas vacías que hay en la ciudad?
-Eso es otro asunto diferente, porque ahí hace falta otro marco legal que lo incentive. La mayoría de los propietarios tienen pisos como inversión y no quieren arriesgarse a entrar en un mercado en el que el arrendador está en clara inferioridad con respecto al arrendatario. Lo que el plan debería tener es un mapa de desarrollo claro para ir urbanizando a medida que vaya habiendo demanda. Restringir las zonas residenciales y acotarlas solo servirá para una cosa, que es para subir el precio de las parcelas y, por consiguiente, el de las viviendas.
-También está la polémica de los edificios fuera de ordenación.
-Nosotros ya advertimos a los responsables de planeamiento de la que se podía liar con este tema. Se lo dijimos en una reunión en enero del 2009 y nos ratificamos en el perjuicio que supone para los propietarios. La concejala de Urbanismo, Obdulia Taboadela, ya anunció que se va a dar marcha atrás en la medida y esperamos que se concrete cuanto antes, porque, diga lo que diga el Ayuntamiento, era una medida muy perjudicial para los titulares de viviendas.
-¿Qué otros problemas han detectado en el documento?
-Una de las cosas que más nos preocupa es que hay demasiadas incongruencias entre las ordenanzas generales y las particulares. Digamos que nos hemos encontrado bastantes casos en los que no coincide lo que se anuncia en las fichas con lo que se puede ver en los planos.
-¿Han ultimado ya sus alegaciones?
-Están en ello los servicios técnicos y jurídicos, porque es evidente que se trata de un documento más que complejo. Hemos condensado todas las alegaciones en nueve puntos, que vamos a intentar reducir a ocho. ¿El sector? Cada empresario presentará las suyas. Por lo que sabemos por nuestros asesores, van a ser bastantes.
-¿Suspende entonces la traslación al papel de las propuestas del profesor Busquets?
-Digamos que el plan general que la ciudad intenta aprobar podría ser peor, solo hay que fijarse en el caso de Vigo. Pero ello no evita que pensemos que se trata de un documento no solo mejorable, sino manifiestamente mejorable en esta fase de alegaciones.