El grupo municipal del Partido Popular solicitó ayer que el Ayuntamiento cambie de rumbo en lo referente al nuevo reparto de alturas que se ha incluido en el PGOM, ya que consideran que su puesta en marcha perjudicará a un gran número de vecinos la ciudad. «Esta operación es una barbaridad y una auténtica expropiación forzosa de parte del patrimonio de centenares, o, yo diría, de miles de coruñeses», explicó ayer el portavoz del PP, Carlos Negreira. El edil recordó que su partido se había opuesto a la aprobación inicial del nuevo plan urbanístico, porque este venía a modificar el que estaba vigente desde el 1998, y en virtud del cual durante este tiempo se construyeron multitud de viviendas, que «ahora se pretenden ilegalizar y dejarlas fuera de la ordenación, lo que supone un perjuicio para miles de vecinos».
Negreira reiteró que esta es una propuesta «descabellada, que afecta prácticamente a toda la ciudad, excepto al casco histórico y a Pescadería». El portavoz popular indicó que el hecho de que las viviendas de más de cuatro alturas se queden fuera del planeamiento supone un gran perjuicio económico para tanto los propietarios de los pisos afectados, como de todos los de dichos edificios. «Si ponemos, por ejemplo, un edificio de seis plantas, que el PGOM solo reconoce cuatro, todos los propietarios de este inmueble pierden un 33% del valor del suelo», especificó el concejal, quien dijo que la ley tampoco salvaguardaba los derechos de los dueños de pisos fuera de planeamiento.
Ilegalidad
Según indicó, un real decreto del año pasado explica que «no se admitirá como garantía de préstamos hipotecarios los edificios que se declaren fuera de ordenación»; mientras que el artículo 22 de la Ley del Suelo reconoce que «las viviendas y sus valoraciones siempre se ajustarán a la legalidad urbanística. La decisión del gobierno municipal está condenando a miles de familias a perder parte de su patrimonio», apuntó Negreira.
Monte Alto, la Torre, Atochas, el Ensanche, Cuatro Caminos, los Castros, Montiño, Santa María de Oza, la Gaiteira, Labañou, San Roque, Agra del Orzán y la Sagrada Familia son los principales barrios que se verán afectados por este nuevo reparto de alturas, y a donde acudirán los concejales de PP, dentro de una campaña informativa, para explicarles cómo les afectará el nuevo PGOM.
Negreira criticó la respuesta de la edila de Urbanismo, Obdulia Taboadela, al sacar importancia a este cambio del planeamiento, y justificar que se hace para garantizar la calidad urbanística. «Once años después les viene ahora la idea de la calidad», cuestionó.