La asociación de vecinos indica que están al alcance de los niños y en las ventanas
22 ene 2010 . Actualizado a las 09:29 h.Los cables sueltos del tendido eléctrico cuelgan por las rehabilitadas fachadas de las viviendas del barrio de la Sagrada Familia. «Mire esos de ahí colgando por delante de las ventanas y allí delante otros en el suelo, al lado del sitio donde juegan los niños... ¡Esto es una vergüenza!», apuntaba en la mañana de ayer un indignado directivo de la asociación de vecinos del barrio. Mientras la presidenta de la entidad vecinal recorría el barrio con el portavoz del Partido Popular, Carlos Negreira, y varios concejales populares este directivo indicaba que han sido hasta tres las empresas que han llevado a cabo la rehabilitación de estas viviendas, «pero ya se ve que no las han terminado del todo», apuntaba.
En un rincón de la plaza de la iglesia de San Rosendo un vagabundo observaba con curiosidad lo que ocurría, sentado al lado de sus pertenencias, mientras directivos de la asociación de vecinos mostraban los cables al aire de todas las viviendas y «otro ejemplo de incivismo», como la rotura de algún mobiliario urbano.
Otra deficiencia del barrio sobre la que llamaban la atención era la de las canalizaciones subterráneas «porque las han dejado aplastadas y ahora vienen los de R y los de Telefónica para darnos servicio y resulta que no pueden pasar los cables porque no entran», decía el citado dirigente vecinal.
Carlos Negreira enumeró entre los problemas del barrio el de la falta de aparcamiento, «con un párking que está prometido desde hace diez años pero del que no se ha hecho nada». Además de enumerar otras deficiencias en las infraestructuras, como socavones en la calzada, rejillas protectoras de los árboles deterioradas y, sobre todo, «la falta de seguridad, que sobre el papel se dice que mejoró, pero la impresión es que no»; en este sentido volvió a recordar la postura del PP de «implantar la policía de barrio, que sigue siendo una prioridad del Partido Popular».
Las deficiencias de los parques infantiles y la falta de apoyo al pequeño comercio fueron otras reivindicaciones.