Aunque la lotería de Navidad pasó de largo ayer por Noia, un grupo de vecinos de la villa comenzaron su particular fiesta unas horas antes de que los niños de San Ildefonso empezaran con sus cánticos. Y es que el sorteo del cupón de la ONCE del lunes dejó en la localidad marinera 350.000 euros. Las agraciadas resultaron ser las personas que se la jugaron al 13.812, un número del que se vendió una serie completa, es decir, diez boletos. Cada uno de ellos resultó agraciado con 35.000 euros.
El encargado de repartir la suerte fue José Mayo Vilar, un vendedor de la localidad que lleva 22 años en la organización y al que es habitual ver en la puerta del supermercado Gadis, en la zona de San Lázaro. Ayer, Mayo Vilar no cabía en sí de alegría y no paraba de recibir felicitaciones de sus vecinos.
«O luns, ao chegar á casa mirei o número do cupón no teletexto e xa vin que tocara aquí. A verdade é que a min xa me soaba esa cifra. Uns minutos despois de sabelo xa me chamou unha persoa á que lle tocou», dijo Vilar, quien durante la jornada de ayer pegó un cartel en las puertas del supermercado para que los vecinos se enteraran de lo sucedido.
Asimismo, este hombre apuntó que cree que despachó los boletos de uno en uno «a compradores habituais, xente que o merece», manifestó.
Cabe destacar que esta no es la primera vez que Vilar da una alegría a los noieses, ya que según dijo, hace unos 15 años también vendió otra serie que dejó en la localidad 150.000 euros.
Inmensa alegría
A primera hora de la tarde de ayer, y pese a que la noticia de que la ONCE había repartido euros en Noia ya estaba extendida por la localidad, José Mayo precisó que solo conoce la identidad de cuatro de los agraciados. Y, precisamente, uno de ellos es José Sendón Gómez, uno de los empleados del servicio municipal de limpieza de la localidad. Con la alegría en el cuerpo, este hombre indicó que se había enterado de que era uno de los afortunados en el bar, al mirar el periódico. Así supo que estaba agraciado con la cantidad de 35.000 euros.
«Púxenme tan nervioso que lle tiven que dicir á camareira que me mirara o número. Cando me dixo que era o do premio corrín ao banco. Deixei o café sen tomar e todo», comentó Sendón emocionado por el premio.