El joven que cayó con el coche al mar en Balarés se salvó de milagro

A CORUÑA

Al vimiancés Faustino Espasandín, Tino, como lo conocen sus amigos y sus compañeros del 061, le tocó la lotería por anticipado. El lunes por la noche cayó con su coche al mar en la playa pontecesana de Balarés y en vista de como estaba el vehículo ayer, cuando lo recuperaron del mar, puede decir que volvió a nacer.

El joven, de 26 años, fue a dar un paseo por la zona y cuando daba marcha atrás para irse su coche se precipitó al agua. «Tiven a reacción instintiva de abrir a porta cando ía polo aire para que non se bloqueara e seguramente iso salvoume a vida. Cando o coche se mergullou de todo conseguín zafarme do cinto e xa saín. A corrente levoume cara adentro e tiven que sacar a roupa baixo da auga e nadar uns corenta minutos para chegar á praia. Despois fun correndo catro quilómetros en pelotas ata Cospindo para chamar», relató el afectado, que cuando llegó en ambulancia al PAC de Ponteceso presentaba síntomas de hipotermia, aunque ya está plenamente recuperado.

Ayer por la tarde, además del cariño de todos sus compañeros, Tino recibió otra buena noticia: «Un mariñeiro de Corme atopoume a chaqueta», señaló, razonablemente contento porque en ella tenía toda su documentación y un teléfono móvil de última generación que quizás no vuelva a servir para hacer llamadas, pero le valdrá para acordarse del día en el que la suerte y su pericia le dieron una segunda oportunidad para seguir salvando vidas, incluida la suya.

Por otra parte, ayer por la tarde se registró un accidente de tráfico en el kilómetro 77 de la carretera comarcal AC-552, a la altura del cruce de Senande. Un Ford Focus, con matrícula C-9296-CC, y una Renault Kangoo, con placas 8531 DMC, colisionaron de manera frontolateral. Sus conductores fueron trasladados, con heridas leves, al hospital Virxe da Xunqueira.