La plaza de Santa Catalina debuta hoy como zona libre de botellón

A CORUÑA

07 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde esta noche el botellón está prohibido en la plaza de Santa Catalina y sus alrededores. Tras la aprobación en junta de gobierno de ayer, el área ha pasado a ser calificada como zona de especial protección, lo que impide las concentraciones de personas entre las 22 y las 8 horas. Se trata de la misma categoría que atesoran las plazas del Humor y Azcárraga y que, en la práctica, elimina cualquier posibilidad de que los jóvenes se reúnan en la zona.

Precisamente, ayer los responsables municipales se encargaron de señalizar convenientemente la zona, advirtiendo de la singularidad del lugar. Hoy, desde las diez de la noche, varios monitores del Ayuntamiento tienen previsto estar en la zona para informar a los chicos que acudan allí de las nuevas características del espacio.

La medida adoptada por el Ayuntamiento no solo afecta a la plaza de Santa Catalina, uno de los puntos más conflictivos de la ciudad, sino que se que extiende a todos sus alrededores. Así, quedan resguardadas bajo el mismo paraguas normativo que la plaza las calles de Fernando Arenas, Santa Catalina, Durán Loriga, Huertas, travesía de Huertas y Alameda. También entran en la prohibición las plazas de la Cormelana y el Africano.

Entre los dirigentes vecinales la noticia se ha acogido con una gran satisfacción. La presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos de A Coruña y el Área Metropolitana, Luisa Varela, señala que «todo lo que sea acotar nuevas zonas es bueno», y más si como en este caso «impedía que los vecinos hicieran una vida normal». Sin embargo, considera que «queda aún mucha batalla en este terreno porque en los jardines de Méndez Núñez se sigue haciendo».

El presidente de la asociación de vecinos El Ensanche va más allá. Considera que es positiva esta prohibición, pero asegura que «las zonas ZEP son parches que no solucionan el problema. Si prohíben hacerlo allí se hará en otro lado. Hay que prohibir hacer botellón en toda la ciudad. Al ver lo de los jardines solo veo que estamos en una sociedad decrépita».