El ciclista Brais Facal recuerda cómo un coche se dio a la fuga después de casi llevárselo por delante en el paseo marítimo
02 oct 2009 . Actualizado a las 12:18 h.Lo dice con resignación. «Muchos conductores no nos respetan. Cuando sales a la calle con la bicicleta te expones a muchos peligros», asegura Brais Dacal. Ciclista del Club de Cambre de 16 años, aún tiene visible el resultado del accidente que sufrió el pasado martes: una muñeca rota, el hombro dolorido, las costillas destrozadas, la rodilla hinchada y un pie que le cuesta apoyar en el suelo.
Todo sucedió cuando Brais circulaba por el paseo marítimo. Eran las nueve de la noche. «Yo iba por el paseo y llegué a la rotonda -dice señalando a las Esclavas-. Allí giré y volví en la dirección contraria, circulando a una velocidad normal». Cuando se acercaba a la plaza de Portugal se produjo el incidente. «Un coche que venía en sentido contrario al mío giró hacia la avenida de la Habana, y no respetó la señal que le obliga a parar», asegura.
Al ver que el coche se le venía encima, el ciclista se desvió: «Lo esquivé de auténtico milagro. No me cogió por un centímetro. Incluso pude sentir el calor del coche». Sin embargo, ese movimiento no le iba a impedir el fatal resultado: «Al salvarlo, me di con el hombro en la señal de stop y caí en el suelo, arrastrando todo el cuerpo».
Pese a lo violento de una caída así, el conductor se dio a la fuga. «Sí, me tiró contra la señal de stop y ni siquiera paró a auxiliarme. Tuvo que pararse otro coche que venía detrás de él. La verdad es que se portaron muy bien, y estuvieron conmigo hasta que llegaron dos motos de policía. Me trajeron hielo y en caliente no me dolía. Los agentes me dijeron que el coche habría tenido que esperar a que yo pasase».
Desgraciadamente, ningún testigo pudo tomar la matrícula del turismo. «Es una lástima, porque este tipo de acciones deberían ser sancionadas», dice Brais, que hace una sugerencia: «Que en la zona indiquen de un modo más contundente, bien con una señal o con semáforos, que ahí hay que parar, porque solo hay que echar un vistazo para ver que muchos conductores no lo respetan».
Precedentes
No fue el del martes el único incidente de este estilo que ha tenido Brais. Recientemente, casi sufrió otro accidente en la zona de Palavea: «Fue a la altura del Alcampo de Alfonso Molina. Ese día íbamos entrenando un pelotón de mi club ciclista. Un tipo venía por el carril pitando y me dio en el cuerpo con el espejo y casi hace que pierda el control. Nos decía que no podíamos ir así, cuando es él el que tiene que tener un metro y medio de separación ante nosotros»
De experiencias como esta, Brais deduce que «muchos conductores no saben muy bien qué hacer cuando circulan ciclistas por la calzada». Por ello, ve conveniente una campaña de información: «La verdad es que no nos vendría mal que los medios informaran sobre esto».