El portavoz municipal del PP, Carlos Negreira, acusó ayer al gobierno municipal que encabeza Javier Losada de «intentar crispar a la ciudadanía con el tema de la aplicación del decreto de la memoria histórica». Como ejemplo, el líder de la oposición en María Pita subrayó las contradicciones generadas por la supresión de la estatua de Millán Astray de la plaza del mismo nombre. «Es el ejemplo de que, a lo mejor, haría falta una reflexión más amplia sobre el tema y preguntarle a los coruñeses su opinión. A lo mejor, la sorpresa es que esa estatua no tenía tanto consenso para ser retirada», dijo en alusión a las más de 1.700 firmas presentadas por varias asociaciones culturales e históricas el pasado jueves en el Registro municipal para pedir la conservación del monumento al militar, cuya supresión fue aprobada en pleno el pasado lunes.
Negreira recordó que en el caso de Millán Astray «concurren algunas circunstancias sobre las que conviene reflexionar, porque hay que destacar que era un personaje coruñés y que fundó un cuerpo militar de prestigio como la Legión, que sigue funcionando hoy en día».
El portavoz municipal del PP reiteró además el malestar de su partido «porque en este Ayuntamiento, en lugar de buscar el consenso y la opinión de todos los partidos, se eligió aplicar una versión reducida del informe de la comisión de expertos, que hay que recordar que tampoco se ha ejecutado por completo tal y como había sido redactado inicialmente y hay cosas que ni se han hecho ni se van a hacer».
Participación vecinal
En cuanto a las demandas formuladas por un grupo de vecinos y comerciantes afectados por el cambio de nombre de la avenida de General Sanjurjo, en la zona de la Gaiteira, que reclamaron una exención fiscal o de tasas durante un año para hacer frente a los gastos derivados de la modificación de la designación del vial, Negreira remarcó su convencimiento de que «si se hubiera preguntado a los vecinos su opinión, estoy seguro de que hubiera habido muchos menos problemas en la sustitución de las calles».
Por eso, el portavoz municipal del PP instó al alcalde, Javier Losada, y a su equipo de gobierno «a dirigirse a los afectados y preguntarles sobre el nombre de la calle que ellos pondrían y también intentar consensuar con los comerciantes una fecha concreta para formalizar el cambio y poder trazar una estrategia conjunta».
Carlos Negreira se mostró partidario «de reforzar en la medida de lo posible el intercambio de información con los vecinos para intentar ocasionar las menores molestias posibles» a todos los afectados por el cambio de designación que afectará «de forma paulatina» a 22 calles de toda la ciudad.