El cierre de la sala Nautilus hizo descender en más de mil el número de visitas al acuario

A CORUÑA

03 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Las obras para la construcción de una estación de tratamiento de efluentes que se están llevando a cabo en el acuario y que obligaron a cerrar la sala Nautilus durante más de dos meses han hecho descender el número de visitas registradas durante este verano. En total, durante los meses de julio y agosto de este año, visitaron las instalaciones del acuario 75.942 personas, casi 1.500 menos que en el mismo período del año 2008, cuando las cifras ascendían hasta los 77.370 visitantes.

Las obras, que comenzaron el pasado 9 de abril, tienen como objetivo dotar al edificio de una infraestructura que mejore la calidad ambiental con la instalación de una planta de tratamiento de aguas. Para ello, el mirador que se situaba en uno de los laterales del acuario y en la parte superior de la sala Nautilus ha sido cerrado al público.

Sala de cuarentena

Además, dentro de este proyecto para mejorar la calidad de las aguas del acuario se engloba la construcción de una piscina para el tratamiento en cuarentena de los peces que enfermen o necesiten un trato especial.

Con esta nueva piscina, las especies que se encuentren en la sala Nautilus podrán ser trasladadas para su cuidado sin tener que ser sacadas del agua, ya que la sala se comunicará con el nuevo habitáculo acuático. La necesidad de bajar el nivel del líquido para comunicar ambas salas fue el motivo principal para cerrar la Nautilus. «El tanque de la sala se quedaba sin apenas agua y los animales se encontraban en peores condiciones, sin menos espacio para moverse. No queríamos que los usuarios vieran a los animales así», afirmó Manuel Miramontes, jefe de servicios generales del acuario.

«La sala de cuarentena, además de facilitar el tratamiento específico de los animales, ofrecerá al público la posibilidad de que sean testigos de todos los procesos del tratamiento, ya que una cristalera superior facilitará la visión desde el propio mirador. Se añadirá a la visita con ello un nuevo elemento museográfico», aseguró Manuel Miramontes

Desde la dirección del acuario se reconoce que el cierre de la sala Nautilus pudo causar malestar en los visitantes, pero que el resultado hará del acuario un lugar mejor para los animales y dará un valor añadido a las visitas. Asimismo, afirman que el descenso en las cifras de visitas no se sale de lo normal y que se verán compensado cuando finalicen las obras.