Las obras de la vía Ártabra continúan sin el anunciado corte de tráfico

Juan Torreiro

A CORUÑA

Las obras en la vía Ártabra, que ejecuta la Xunta de Galicia, continúan su curso y los trabajos de desmonte están centrados en los accesos desde la N-VI y Soñeiro. Debido a esta actuación, la pasada semana, la Diputación publicó un comunicado en el que informaba de que ayer quedaría cortada al tráfico rodado la CP-5814, que cruza desde Iñás, dentro del término municipal de Oleiros, hasta la citada parroquia de Soñeiro, en el concello de Sada.

La adjudicataria de este proyecto fue la encargada de solicitar el corte de este tramo para ayer lunes, que según sus previsiones permanecerá cerrado por espacio de nueve meses, el tiempo estimado para la ejecución de un paso elevado necesario para ejecutar el enlace con Meirás y la variante de Oleiros. Pero a pesar del anuncio del cierre al tráfico de esta vía, a última hora de ayer todavía no se había cortado, sin que la empresa haya comunicado los motivos. Durante todo el día, esta zona registró una gran actividad de vehículos pesados, sobre todo el continuo tránsito de camiones cargados con tierra procedente del desmonte de los terrenos por donde transcurrirá esta nueva carretera.

A lo largo del tramo se pueden ver ya las señales informativas que anuncian el corte de esta vía, pero todavía están cubiertas con plástico. El anunciado cierre al tráfico afecta a más de una veintena de casas en 2,5 kilómetros de recorrido, y, debido a estos trabajos, los usuarios y vecinos de este ramal tendrán que emplear una ruta alternativa prevista por la N-VI y la AC-182.

Sobre este tema, los vecinos de la zona no sabían exactamente qué es lo que pasará con este tramo ni las alternativas en el caso de que quede cerrado al tráfico durante nueve meses. «Nos enteramos del corte de tráfico por lo publicado en la prensa, por aquí no vino nadie a informarnos», señalaron algunos vecinos afectados de la zona.

Mejoras en la AC-211

Por otra parte, cuando están a punto de concluir las obras de mejora de la carretera AC-211, entre el puente de A Pasaxe y O Burgo, los concellos de Culleredo y Cambre unen sus fuerzas para instar a la Xunta de Galicia a acometer cuanto antes las obras pendientes del tramo entre la zona de O Burgo y la rotonda de la autopista AP-9 en el término municipal de Cambre.

Los dos ayuntamientos, según sus alcaldes, Julio Sacristán y Antonio Varela, respectivamente, consideran que los trabajos no deben demorarse más, teniendo en cuenta que las otras dos partes del proyecto de mejora de esta vía, es decir, la cuesta de A Tapia, ya está finalizado, y con las obras del tramo entre el puente de A Pasaxe y O Burgo a punto de hacerlo. Por este motivo, el Concello de Culleredo considera que «sería muy importante poder terminar ahora la mejora de la esta vía con el tramo que resta entre O Burgo y la rotonda de la AP-9» en A Barcala.

Entre otras actuaciones, en este trayecto está prevista la construcción de un nuevo paso peatonal paralelo al actual puente de O Burgo. La nueva estructura discurriría paralela al margen izquierdo del viaducto, en dirección a O Temple, y serviría para redistribuir los espacios del actual puente, que pasaría a tener tres carriles para la circulación de vehículos, dos en dirección a Cambre y uno hacia O Burgo.

Esta nueva alternativa será posible gracias a la eliminación de las actuales aceras, por lo que el tránsito de peatones se realizará exclusivamente a través del antiguo puente de piedra y de la nueva pasarela contemplada en el proyecto.