«Pedí que la gente no pudiera entrar en la cabina»

La Voz

A CORUÑA

Tenía ganas ya de retirarse de la noche, tras pasarse ocho años tras los platos, cuando Fernando Pereira le propuso pinchar en su nuevo local. Primero lo rehusó, pero al final aceptó con una serie de requisitos

-¿Qué condiciones puso?

-Un buen equipo. También pedí que la gente no pudiera entrar en la cabina. No quería una cabina pública, de esas en las que entra todo el mundo.

-¿Cumplieron?

-Sí, pusieron un equipo como el que había en Madrid. Tenía 10.000 o 12.000 vatios. Luego, tenía una especie de mando a distancia en la puerta de la cabina que yo accionaba cuando quería que alguien entrase.

-Se dice que formar parte de Pachá otorgaba un estatus social que abría muchas puertas en la época ¿Se sentía uno especial trabajando allí?

-Era el sitio de moda y sí que se creó un ambiente muy bueno. Pero nunca valoré esas cosas. Yo lo que quería era pinchar y que se moviera la gente. No quería estar expuesto, prefería ser mucho más discreto para poder hacer mi trabajo.

-¿Qué música ponía?

-Mucho pop español y también británico. Pese a que fuera una discoteca a la que iba mucha gente, yo nunca fui muy comercial. Íbamos a Portobello y traíamos muchos discos de grupos como los Smiths, Talk Talk, Simple Minds, Stone Roses o Blue Monkeys.