Picor en los ojos, mal sabor de boca, irritación de garganta y un fortísimo y desagradable olor a gasoil mantuvieron en vilo casi durante toda la jornada de ayer a los vecinos de la plaza de España y del centro de la ciudad, y a la Policía Local, bomberos y técnicos municipales encargados del suministro de agua y de la red de alcantarillado.
El problema se inició por la mañana. «Sí. Alrededor del mediodía empecé a notar un olor fortísimo a gasoil. Pronto noté como mal sabor de boca, y de verdad, cogí algo de miedo». Así relataba la situación el encargado del punto de venta de cupones de la ONCE del Cantón Grande. De la misma forma se pronunció María Santas Lema, una vecina que vive en la calle Santa Catalina, pero añadió: «Esto suele ocurrir a menudo. Y pongo la mano en el fuego a que el olor procede del puerto».
Pero se equivocó. Y además, aunque los puntos más críticos y en donde el mal olor era más penetrante se ubicaban en los cantones, en Santa Catalina, San Andrés, la plaza de Mina y la de Orense, el foco del problema fue situado por los técnicos municipales en la plaza de España. Fue a primera hora de la tarde cuando desde esa zona de la ciudad llamaron a la Policía Local alertando de un insoportable olor a gasoil.
Una patrulla fue inmediatamente al lugar, y los agentes comprobaron in situ la veracidad de las llamadas. Por ello avisaron a los bomberos, que llegaron al lugar poco después. Y fue la unidad contraincendios la que determinó que el olor procedía de la red de alcantarillado, y más concretamente de uno de los fosos ubicado en la calle Varela Silvari.
Combustible de calefacción
Los miembros de la unidad contraincendios inspeccionaron la zona y analizaron con sus equipos los residuos que se encontraban depositados en ese registro. A falta de los resultados definitivos todo apunta a que se trata «de gasoil utilizado para consumo de calefacciones», dijeron. Dos porteros que trabajan en sendos edificios de Juana de Vega también se refirieron al olor: «Este cheiro é típico do gasoil que se emprega para que funcionen as caldeiras das calefaccións». Y ellos se consideran entendidos en la materia «porque cada certo tempo temos que abrir os depósitos para que as cisternas descarguen o gasoil».
Los bomberos iniciaron los trabajos de achique de algunos fosos, pero sus sistemas tampoco eran los más adecuados para realizar ese tipo de operación, aunque continuaron con la extracción durante algo más de una hora. La recomendación de los bomberos hacia los técnicos del Ayuntamiento fue que las tareas de descontaminación deberían realizarlas los expertos de la compañía que tiene contratada el Concello para la limpieza de la red de alcantarillado.
Les hicieron caso, y pocos minutos más tarde llegó a la zona un camión del servicio de limpieza de las cloacas. Centraron su trabajo en los mismos puntos en los que los bomberos detectaron con sus equipos la presencia de los residuos que desprendían el fuerte olor.