Asaltan a cara descubierta con un cuchillo un súper en Cuatro Caminos

A CORUÑA

«Esto se está convirtiendo en un país sin ley». Así de contundente se mostró María José Santos, una clienta del supermercado Gadis ubicado en la calle Doctor Moragas, el pasadizo que enlaza Concepción Arenal con la Fernández Latorre, que llegó al establecimiento minutos después de ser asaltado por dos jóvenes. «A los ladrones ya no les importa actuar con la cara descubierta o a plena luz del día. Saben que aunque les cojan no les va a pasar nada», manifestó Santiago Torres, otro cliente del local. El asalto se produjo minutos después de las cinco de la tarde. A esa hora llegaron al local dos jóvenes «altos, uno de ellos fuerte, bien vestidos y con la cara descubierta», comentó una empleada del supermercado. Uno de ellos se quedó en las inmediaciones de la caja. El otro entró en el área comercial «y me preguntó en qué lugar se encontraba el agua». Una empleada le acompañó al departamento correspondiente. «El joven, que hablaba de una forma rara, como si estuviese colocado, cogió un botellín de agua y nos dirigimos a la caja», comentó. Allí le dijo a la cajera que tenía que pagarle todo en céntimos. Y así lo hizo. Él y su compinche abandonaron el local y subieron las escaleras hasta la calle Doctor Moragas. Pero a los pocos minutos volvieron a bajar. «Lo hicieron cuando se percataron de que no había ningún cliente en el súper», subrayó esta empleada. Se acercaron a la cajera y le colocaron «un gran cuchillo en el cuello». Les dijeron que no gritase, que no hiciese nada raro y que abriese la caja. «Los dos ladrones cogieron los billetes y se fugaron a la carrera», contó esta fuente. A falta del recuento definitivo, las primeras informaciones apuntan a que los cacos se hicieron con un botín de unos mil euros. Su huida fue vista por varios testigos, algunos de ellos con negocios en Doctor Moragas. Todos coinciden en que los dos jóvenes huyeron hacia Concepción Arenal. En la escapada, supuestamente dejaron el botellín de agua. Policía científica La encargada del local alertó a la Policía Nacional, que apareció en el lugar a los pocos minutos. Se desplegó un autentico operativo de búsqueda por toda la zona, aunque no se obtuvieron resultados positivos. Los agentes interrogaron a varios testigos, pero todos coincidían en que no les habían visto la cara: «Iban muy deprisa y no me fijé», indicó uno de ellos. Minutos después también llegaron al lugar los técnicos de la Policía Científica, los cuales tomaron muestras dactilares del botellín de agua, del cajón de la registradora y del mostrador. Mientras, la cajera asaltada se recuperaba de un ataque de nervios en un lugar que no trascendió.