Operación kilo. No se trata de compartir solo un día, ni una semana o incluso un curso entero. La solidaridad es una forma de ser, estar y crecer, y eso es lo que están tratando de enseñar en la guardería Golfiño a los noventa niños que alegran sus aulas. Ayer, los más mayores de entre los pequeños colaboraron a transportar algo más que el peso de todos ellos juntos, pero en arroz, macarrones, lentejas... y otros alimentos. Más de 750 kilos juntaron sus familias para donarlos a dos organizaciones no gubernamentales, en este caso Ecodesarrollo Gaia y Ecos do Sur. Fue solo una de las actividades incluidas dentro de la semana de la solidaridad que el centro decidió organizar a la vista del resultado obtenido con la campaña de recogida de juguetes y ropa realizada en Navidad. «Nos trajeron 150 pantalones, 40 chaquetas, 120 bodys...», enumera Roberto Lameiro , director de la escuela infantil. Entonces, lo llevaron al Refugio Padre Rubines, a donde también hicieron llegar una segunda remesa el miércoles pasado. «Es una forma de que empiecen a sensibilizarse y a ver que no todo el mundo tiene de todo», explica. Donación. Para seguir mostrándole a niños y adultos que las grandes palabras al final se escriben con pequeños gestos, hoy mismo en el centro de Castaño de Eirís realizarán otra actividad solidaria. Esta vez para facilitar a los mayores de edad una acción a favor de los enfermos. La unidad móvil del Centro de Transfusión de Galicia estará toda la mañana delante de la guardería, de modo que las familias con niños pequeños que acudan a donar sangre podrán dejarlos mientras dura la extracción, e incluso un rato más, en la escuela infantil. Aviso: está llena de color, calor y juguetes. Colegios con mensaje. En tiempos de guerra, aunque vista a través de la tele, los colegios de la ciudad se sumaron ayer a la celebración del día de la paz. La mayoría de los centros hicieron de la fecha algo especial, con la aspiración de que todas las peleas se queden en el patio del recreo. En el Ponte da Pasaxe, por ejemplo, volvieron a hacer volar su paloma colgada de globos. Alrededor de 220 alumnos formaron parte de la actividad, que, además, «todos los años lleva un mensaje, generalmente una carta, por si alguien la encuentra», comenta Beatriz Rodríguez, presidenta de la asociación de padres.
En la Grande Obra de Atocha, colegio donde es destacable el esfuerzo que se realiza por integrar a los niños inmigrantes, se aprovechó para realizar una actividad intercultural. Con la oenegé Equus Zebra, los alumnos pudieron disfrutar de un espectáculo de color y música, dentro del proyecto El arco iris de las culturas . Hubo caras pintadas, timbales y baile.
Y mucho que decir tuvieron también los jovencitos del instituto de A Sardiñeira, que dirige Víctor Serantes. Conmemoraron la paz con un festival en el que se leyeron fragmentos de Martin Luther King , además de textos de los propios estudiantes. El acto se cerró con grandes himnos, como el Blowin`in the wind o La muralla .
El día fue también intenso para la judicatura. Por la mañana, la sede de Federico Tapia acogió la jura de veinte nuevos letrados, y por la tarde se celebró el homenaje a Sebastián Martínez Risco Macías , con la presentación del libro dedicado al maestro de juristas. El decano, Jesús Varela , presidió el acto, en el que intervino Xosé Luís Franco Grande y José Luis Rodríguez Pardo .