«Esto es para sacar pecho»

A CORUÑA

El nuevo trenhotel a Barcelona sorprende por sus prestaciones a los usuarios que lo estrenaron ayer

27 ene 2009 . Actualizado a las 11:28 h.

A las 18.05 el semáforo se puso en verde. En la estación de San Cristóbal sonó el silbido de la blanca locomotora 334 de 25 toneladas en descanso y 89 en movimiento, según la placa de uno de sus costados. Momentos antes varios empleados con auriculares y micros habían abandonado el andén y ocupado su lugar en el nuevo trenhotel que hacía su viaje inaugural de 1.279 kilómetros hasta Barcelona. La máquina, procedente de Valencia, «tiene 2.000 kilómetros de rodaje, prácticamente el viaje de venir hasta aquí y poco más», decía uno de los responsables de Renfe. Ante las dudas del responsable de prensa, Javier Tascón, dicho cargo sostenía que esta era «la primera vez que Galicia estrena algo y esto es para sacar pecho», decía con evidente orgullo del tren que acababa de iniciar el recorrido que concluirá a las 9 de esta mañana en la ciudad condal.

«Voy a Zaragoza y estoy encantada, aunque tendré que despertarme pronto», decía una de las 36 ocupantes de las cabinas que llevan cama, televisión («pueden ver hasta ocho películas distintas»), lavabo, inodoro y ducha.

Una de estas cabinas está adaptada para personas disminuidas, si bien uno de los responsables de Renfe apuntaba que dado su espacio y calidad «bien podría venderse como un suite para un viaje de novios».

«Esto es el compresor para regular si tiene mucho calor», explicaba poco antes de la salida un mecánico a otro, mientras en la cafetería el encargado iba colocando los productos en las dependencias a estrenar, y en el comedor las 30 plazas, con mesas para dos y cuatro personas, lucían sus manteles, cartas con el menú y cuatro copas para cada comensal cuidadosamente alineadas.

«Si pasa algo xa vamos amarrados», decía uno de los pasajeros del coche con butacas superreclinables, mientras uno de los policías nacionales que revisaba el tren le comentaba a uno de sus compañeros que entre el asiento y la pared exterior del tren hay un pequeño espacio.

«Esto supone un gran cambio, también por el pasaje que vamos a llevar, y eso ya se nota hoy», aseguraba uno de los responsables de Renfe.