La aparición de un baluarte del siglo XVIII obligó a paralizar las obras y a modificar el proyecto inicial
A CORUÑA
12 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Las excavaciones para construir el aparcamiento del Parrote descubrieron restos de unas murallas del siglo XVIII, que obligaron a paralizar las obras hasta conocer la procedencia de las mismas. Finalmente, se supo que estos vestigios pertenecían a un proyecto de fortificación de la ciudad diseñado por el ingeniero Martín Cermeño en el año XVIII. Esta propuesta no se llegó a materializar totalmente, y solo se llegaron a colocar los cimientos del baluarte, que es lo que ha aparecido ahora. El descubrimiento de esta información y el valor histórico de los restos hicieron que la Consellería de Cultura decidiese emitir un informe en el que obligaba a conservar las murallas, y a modificar el proyecto.