Un avión de Spanair retrasa una hora su salida tras averiarse su tren de aterrizaje

A CORUÑA

El avión de Spanair JK 6463 que ayer tenía que salir de Alvedro a las 9.30 horas con destino Barcelona retrasó su despegue una hora debido a un problema en el tren de aterrizaje.

Alrededor de un centenar de pasajeros embarcaron en la aeronave a la hora prevista. El comandante del avión arrancó los motores y se disponía a abandonar el finguer para circular por la pista de rodadura hasta el área de despegue.

Sin embargo, antes de que iniciase esa maniobra, el piloto utilizó la megafonía del avión para avisarle a los viajeros que el despegue quedaba abortado «por problemas en una rueda», indicó Germán, uno de los afectados. Este testigo también comentó que el comandante les anunció que no era necesario abandonar el aparato, «ya que esperaba que la deficiencia fuese subsanada en escasos minutos».

Pero cinco minutos después el comunicado varió de forma rotunda y se le instaba a los pasajeros a que abandonasen la aeronave y que se dirigiesen a la terminal del aeropuerto coruñés. «Los nervios no se hicieron esperar», comentó otro de los viajeros de este vuelo. «Entre nosotros empezó a flotar los recuerdos del último y grave suceso ocurrido en Barajas», subrayó.

Solicitud de información

La mayoría de los viajeros del vuelo JK 6463 querían conocer más en profundidad, que le explicasen más pormenorizadamente, en qué consistía la avería que le había anunciado el comandante del avión. «Pero no logramos obtener más datos que los facilitados cuando nos encontrábamos en el interior del avión», dijo Manuel Ángel.

Los responsables de tierra de la compañía aérea tan solo se limitaron a decirles «que le correspondía al piloto darnos más información, y que con toda seguridad lo haría una vez volviésemos a embarcar», subrayó este pasajero.

Pero además de los consiguientes nervios de los clientes de Spanair afectados por la avería del aparato, algunos también tuvieron tiempo para quejarse y denunciar «los inconvenientes que nos supone llegar tarde a Barcelona», o bien porque perderían algunas conexiones para volar a otros aeropuertos, o porque no llegarían a tiempo para poder desarrollar los proyectos de trabajo que llevaban en cartera. «Yo tenía una reunión muy importante a las once de la mañana, pero no voy a llegar y mi ausencia me va a causar importantes problemas», indicó Germán.

Amortiguador estropeado

Sobre las diez y cuarto de la mañana la megafonía del aeropuerto de Alvedro invitaba de nuevo a embarcar a los pasajeros del vuelo de Spanair.

Una vez a bordo, observaron como debajo de la panza del avión «se encontraba una furgoneta blanca y pudimos ver varias botellas cilíndricas de gran tamaño, como si fuesen de oxígeno o de otro gas», comentó Germán. Se trataba de los equipos técnicos de la compañía Iberia, encargados de realizarle las labores de reparación a Spanair. Finalmente, el avión pudo despegar, después de que el piloto le anunciara a los pasajeros que la avería se había detectado en uno de los amortiguadores del tren de aterrizaje.

Aparcamientos

Por otra parte, el próximo martes se conocerá cual de las tres empresas que optan al servicio, Asicasa, Arriva Noroeste o Castromil, será la ganadora del concurso para realizar el transporte entre el edificio de la terminal de Alvedro y los aparcamientos.