Cuestiones administrativas retrasan la construcción del centro cívico convivencial en Penamoa
A CORUÑA
La concejalía de Servicios Sociales tenía previsto poner en marcha el centro cívico convivencial de Penamoa a finales del mes de agosto. Sin embargo, a punto de finalizar la segunda quincena de septiembre, los trabajos acumulan un importante retraso «por cuestiones administrativas», según confirmó ayer el arquitecto Santiago Cirugeda, encargado de la construcción del nuevo recinto.
Explicó que cuestiones burocráticas retrasaron la adjudicación del concurso para el suministro e instalación de los módulos prefabricados que conformarán el centro cívico de Penamoa. De todas formas, aclaró que la parte más dura de las obras ya se ha realizado, como es la explanación del terreno, los muros de la cimentación, las acometidas y las arquetas para el agua, la luz y el teléfono.
Por otro lado, la UTE formada por las empresas Arias Hermanos y Aldesa también realizó en el último mes el derribo de varias chabolas que entorpecían los trabajos de construcción del segundo tramo de la tercera ronda. Algunas familias afectadas comenzaron a levantar nuevas chabolas en otra ubicación dentro del poblado, con ayuda y financiación y asesoramiento por parte del Ayuntamiento. De hecho, el Concello les facilitó el material, aunque algunos chabolistas se quejaron de que no era suficiente. A estos habitáculos provisionales, en principio, se trasladaron siete familias.
Desde el Ayuntamiento aclararon que estas nuevas construcciones son meramente transitorias y nada tienen que ver con el centro cívico convivencial que se prevé dentro del plan de integración de Penamoa. De hecho, en este nuevo centro se impartirán clases y talleres a los chabolistas que serán realojados posteriormente en distintos puntos de la ciudad, pero los beneficiarios del plan de integración del Ayuntamiento no podrán pernoctar en él.
Santiago Cirugeda diseñó este espacio convivencial, que está formado por dos edificios prefabricados con unos 90 metros cuadrados de superficie y con diferentes espacios y gran versatilidad de uso. Eso permite que puedan acoger reuniones, talleres y clases teórico-prácticas; así como reproducir situaciones de convivencia y ocio y desarrollar las actividades que los técnicos de Servicios Sociales consideren necesarias para que los chabolistas obtengan o refuercen las habilidades necesarias para el desarrollo de la vida cotidiana en un medio normalizado. Los edificios tienen también un espacio abierto delantero semicubierto de 45 metros cuadrados y una terraza en planta alta de 60 metros cuadrados.