El primer tramo de la tercera ronda no estará operativo hasta el 2010

A CORUÑA

En noviembre del 2006 se colocó la primera piedra de las obras de la tercera ronda. Dos años después, los trabajos en el primer tramo están a punto de finalizar. Sin embargo, esos 900 metros iniciales de vial (entre la rotonda del pavo real en Manuel Murguía y el lugar de San Pedro de Visma) no podrán abrirse al tráfico porque, por el momento, no tienen salida: solo conducen a fincas sin urbanizar.

Desde la Xunta no pudieron concretar ayer la fecha de apertura de este primer tramo ni aclararon si tendrá que estar cerrado a la circulación hasta que se termine la segunda fase de la tercera ronda, que conecta San Pedro de Visma con la antigua carretera de Arteixo, junto a la refinería. Esto supondría que los coches no pisarán la tercera ronda al menos hasta el 2010. De hecho, aunque la carretera incluye un acceso al futuro sector 2 de San Pedro de Visma, tampoco podrá ser utilizado hasta que se desarrolle y urbanice esta zona.

Plazos previstos

Responsables del Grupo Puentes, encargados de la construcción del primer tramo de la circunvalación, explicaron ayer que durante los últimos meses se incrementaron los esfuerzos y el personal para poder rematar la obra antes de final de septiembre. «Y estamos cumpliendo los plazos previstos», indicaron. Confirmaron que ya han terminado el asfaltado de la carretera, están ultimando los trabajos de construcción del falso túnel y comenzado a instalar la señalización viaria vertical. Aclararon que lo último será pintar la señalización viaria horizontal.

Las obras en el segundo tramo de la tercera ronda, de 1,2 kilómetros, también comenzaron a principios de este verano con la explanación del terreno. Continúan a ritmo muy lento ya que esta parte del trazado atraviesa Penamoa y hubo que coordinar todas las actuaciones con las decisiones de la concejalía de Servicios Sociales para desmantelar el poblado.

Costes

Las empresas Arias Hermanos y Aldesa desarrollan las obras, con un plazo de ejecución de nueve meses y una inversión de 4,2 millones de euros. En el caso del primer tramo, el coste de la obra fue de 5,8 millones y el plazo de ejecución se había fijado en 10 meses, una previsión que finalmente acumuló un año y medio de retrasos.