Ambos monumentos «son símbolos nacionales con un notable parecido» y dos iconos internacionales, según el texto de hermanamiento.
10 sep 2008 . Actualizado a las 02:10 h.Las ciudades de Nueva York y A Coruña han hermanado la Estatua de la Libertad y la Torre de Hércules, sus principales monumentos y símbolos de su historia y de «los valores de dos pueblos que creen en la libertad».
Así lo dijo el alcalde Javier Losada, durante el acto de hermanamiento, en el que agradeció el apoyo que supone a las aspiraciones coruñesas de que la Torre de Hércules sea declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, distinción que ya tiene el monumento neoyorquino. «Firmamos un documento que hermana nuestros monumentos de manera oficial. Pero por todo, por nuestros valores e historia común, la Estatua de la Libertad y la Torre de Hércules son hermanas desde el mismo día de su nacimiento», dijo durante su discurso.
Losada dijo poco después de concluir el acto oficial que se había emocionado al escuchar los himnos de Galicia y de España en el complejo de Ellis Island, donde se desarrolló la ceremonia, en lugar del parque de la Estatua de la Libertad como se había previsto, debido al mal tiempo.
Además de Losada, pronunció unas palabras la superintendente del Parque de la Estatua de la Libertad, Cynthia Garret, y ambos firmaron un documento por el que ambas partes se comprometen a realizar acciones relacionadas con la conservación y la ecología, entre otros ámbitos. El alcalde explicó que le había resultado especialmente significativo el que tanto su discurso como el de Garrett coincidieron en resaltar valores como el de la solidaridad y el acercamiento de dos ciudades cosmopolitas.
Con este acto simbólico, señaló en su intervención, las ciudades de A Coruña y Nueva York hermanan dos monumentos «que simbolizan su historia, su pasado, su presente y sobre todo su futuro». Entre los vínculos que unen ambas ciudades mencionó, aparte de que son ribereñas del Atlántico, «la solidaridad y los valores de dos pueblos que creen ciegamente en la libertad de las personas».
Losada refirió que John Adams, segundo presidente de EEUU y su hijo John Quincy Adams, quien sería el sexto presidente, residieron en 1779 durante un mes en A Coruña y visitaron la Torre de Hércules. Destacó que el faro coruñés fue levantado hace casi dos mil años y la Estatua de la Libertad prendió su llama hace casi 122 años con el mismo fin: «iluminar la libertad de los pueblos».
En el documento de hermanamiento se señala que ambos monumentos «son símbolos nacionales con un notable parecido» y dos iconos internacionales. Resalta además los deseos de ambas partes de promocionar la educación ciudadana para que ambos pueblos «sean socios comprometidos en la conservación» y también de enriquecer la formación de personal del parque de cada monumento mediante proyectos de cooperación. El hermanamiento de los monumentos contempla un periodo inicial de cooperación por cinco años.