Las relaciones entre los grupos del PSOE y del PP casi no existen. Y las personales brillan por su ausencia. De hecho, el único diálogo que mantienen los representantes de ambas formaciones se limita a los plenos y a los comunicados de prensa en los que responden a las críticas que se lanzan unos y otros. Los modificativos de crédito, la tercera ronda o el parque del Agra son algunos de los temas que en las últimas semanas han generado más polémica en María Pita, unas controversias en las que el BNG se mantiene en un discreto segundo plano. El PP les echa en cara que no cuenten con ellos, mientras que el PSOE los acusa de no tener «sentimiento de ciudad», como suele decir la portavoz socialista. Desde el PP indican sobre el tema de Penamoa que siempre han mantenido «un comportamiento responsable, sin entrometerse en las decisiones del gobierno local, a pesar de que este no ha contado con la oposición en la comisión de integración». La polémica también parece haberse trasladado a entidades vecinales, ya que la unidad que mostraban para convocar las manifestaciones (el próximo día 1 está prevista otra en María Pita) ha desaparecido.