Elogian el área de perros de Santa Margarita como «única en España»

R. García

A CORUÑA

«Lo primero que quiero deciros es que sois unos pioneros porque tener un área recreativa para perros como esta es algo único en España y ahí ha tenido mucho que ver Luis». El adiestrador Octavio Villazala Roca empezaba así, megáfono en mano, su participación en el encuentro celebrado en la tarde de ayer en el área canina del parque de Santa Margarita. El acto fue organizado por Cancoruña, a cuyo presidente, Luis Pérez Taboada, se refería el adiestrador.

Bajo la pequeña marquesina con que cuenta el área, una mujer sostenía su perro en brazos, mientras conversaba con la vecina que lamentaba la llovizna que caía por momentos y hacía que algunos de los perros asistentes fueran protegidos.

Octavio Villazala, rodeado de decenas de dueños con sus animales, reivindicaba el can de palleiro, del que recordó sus orígenes indoeuropeos y elogió su «gran versatilidad». En este sentido, destacó el ejemplo de algunos de estos canes «que no solo se dedican a guardar ganado, sino que tenemos casos en los que están ayudando en terapias para mayores y haciendo anuncios o películas».

Villazala destacó que uno de los principales problemas con los que se encuentran los dueños de estos animales urbanos «son las peleas de perros, por eso lo que estáis haciendo hoy aquí es muy importante» y es que los canes se iban juntando unos con otros. «Sam, saluda a los colegas», le decía a su perro el dueño de un pastor alemán que efectivamente era recibido con amplios movimientos de cola y algunos alegres ladridos por otros dos canes. Mientras de fondo llegaba el sonido metálico de los jugadores de chave, Villazala apuntaba a los dueños de los animales consejos básicos para su manejo como los tres tonos de voz a emplear para lograr la obediencia.

En una zona del corro de personas y perros que le rodeaban, Blak, un caniche negro, recibió varias veces la orden de que se sentara, pero no debían usar el tono adecuado porque lo cierto es que el can se resistía a poner sus posaderas sobre un suelo que, según explicó Luis Pérez Taboada, es de xabre compactado «con lo que los perros no se manchan; mira como está el día y ninguno está embarrado». También destacó los bancos situados sobre hormigón para evitar que los perros hurguen en la tierra «o la doble puerta de la entrada, que así se evita que los perros puedan escaparse».

Octavio Villazala seguía con sus explicaciones, invitando a que cuando salieran a pasear el perro lo llevaran siempre por el mismo lado «y procurad que nos mire de vez en cuando». Después, este adiestrador invitó a los dueños de los animales a hacer un recorrido por el circuito del área canina de Santa Margarita.

El encuentro concluyó con la elección del perro más simpático, «algo divertido para los niños, porque lo de los concursos de perros no me gusta, y eso que ya estuve en varios», concluía Pérez Taboada.