Un coruñés explica cómo se quedó fuera de la deducción por nacimiento
28 feb 2008 . Actualizado a las 13:14 h.La ley que establece una deducción por nacimiento o adopción en el IRPF, el popularmente conocido como cheque-bebé, encierra una discriminación por razón de sexo. Así lo entiende Alberto Miragay, un profesor coruñés de 39 años que espera el nacimiento de su primer hijo y no va a poder optar a los 2.500 euros. «Me fui a informar -explica-y me dicen que la ley no permite que cobre yo la prestación, que solo puede ser una mujer. Mi mujer, al ser extranjera, necesitaba dos años continuados empadronada y solo tiene 17 meses».
Andrea Ciorba, la esposa, tiene 29 años y procede de Rumanía. Si contase con cinco meses más de empadronamiento, no tendría problema, pero de este modo el niño lo esperan para mediados de marzo no vendrá con los los 2.500 euros. Si el extranjero fuera el padre, o si se tratase de una adopción realizada por personas del mismo sexo (supuesto en el que la ley prevé la determinación de común acuerdo sobre quién percibe la deducción) no habría ningún problema.
De todo ello, Miragay saca una conclusión clara: «La ley del cheque bebé va contra la igualdad, porque privilegia a las mujeres y los gais, no a los hombres heterosexuales, que quedamos discriminados».
Presuntos culpables
«Con una ley así parece que los hombres somos sospechosos de irnos con el dinero», reflexiona el afectado, que ve clara la solución: «Lo justo sería que fuera indistinto quién lo solicite. Que no tenga por qué ser sistemáticamente la mujer».
Aunque su caso sea especial, el afectado considera que el tema es lo suficientemente grave como para exigir al legislador otro tipo de sensibilidad: «Aún no sé si voy a reclamar legalmente, porque esto no va en la línea biempensante que impera, pero creo que debería tener los mismos derechos, ya que tengo las obligaciones».