«Prefiero pagar más y no acabar con mil céntimos en el bolsillo»

A CORUÑA

El cambio de año trae una nueva subida de las tarifas del transporte público, ajustadas para unos y excesivas para otros

03 ene 2008 . Actualizado a las 11:29 h.

Año nuevo, tarifas nuevas. Los usuarios del transporte público coruñés regresaron ayer a sus puestos de trabajo tras el festivo, con unos céntimos menos de lo habitual en el bolsillo. La razón radica en la subida del billete de autobús y de la bajada de bandera de los taxis.

En el primer caso, desde la Compañía de Tranvías aclaran la nueva tarificación de sus servicios. El billete tradicional, el pagado en efectivo, pasa de valer 96 céntimos a un euro. «Pues ahora el bus debería pasar un 4% más rápido o poner un asiento más», protestaba ayer un cliente al conocer la subida. De todos modos, el incremento en el precio afecta solo a este tipo de billete, quedando el resto de bonos al mismo precio. Esto es, el general, de los que se benefician los titulares de la tarjeta de transporte, se mantiene en 68 céntimos el viaje; el social, que afecta por ejemplo a jubilados, a 0,25 euros; y los universitarios seguirán pagando a 20 céntimos sus subidas al campus. «Han ido a por el usuario ocasional, y a los que cogemos el bus todos los días, que además solemos ser los que menos medios tenemos, nos han respetado, así que no me parece mal la subida», observa un estudiante.

Mientras el autobús redondea su precio -«casi prefiero que me cobren más y no acabar la semana con mil monedas de céntimo en cada bolsillo», afirmaba un usuario-, los taxis rompen sus 3,20 euros de carrera mínima por unos «más incómodos para todos» 3,32: «Creo que sería más inteligente haberlo redondeado, porque ahora tendremos que andar con un montón de monedas pequeñas», explica Leopoldo Villa, presidente de Radio Taxi.

De todos modos, aquellos que tomen un taxi durante estos días todavía podrán beneficiarse de las tarifas antiguas. Según relata el presidente de Radio Taxi, la medida fue aprobada a finales del pasado mes de diciembre por la Xunta, y no ha dado tiempo a cambiar la programación de los taxímetros: «Hay que pedirlo a las casas oficiales, así que lo mandan de Barcelona a los talleres autorizados para desprecintar los taxímetros. Estos se ponen en contacto con nosotros, que avisamos a los asociados, para ir mandándolos escalonadamente. Así que hasta la semana que viene no creo que esté a punto», se queja Leopoldo Villa.

Finalmente, y cuando los contadores sean reprogramados, las tarifas quedarán del siguiente modo en la ciudad: 3,32 la carrera mínima entre las 6 y las 22 horas; y 3,68 para el horario nocturno, sin que las fracciones varíen. En resumen, una subida del 3,6%, «algo escasa, teniendo en cuenta el servicio que ofrecemos», valora Villa.