La detención ayer de un hombre de origen senegalés en la calle Barcelona terminó en un enfrentamiento entre los vecinos y agentes del 092. Los transeúntes recriminaron a los funcionarios su actitud. Según los testigos, uno de los policías golpeó durante más de 15 minutos al detenido, Mouhamadou Bambr Diop, un albañil de 27 años de edad que reside en la zona. Durante el incidente, Suzanne Fernández, de 40 años de edad y propietaria de una peluquería cercana, resultó supuestamente agredida por uno de los agentes.
«El policía lo sentó sobre esa jardinera y comenzó a pegarle con la porra y con el puño. También le arañó y le tiró de los mofletes de la cara», aseguró Suzanne Fernández, que al cierre de esta edición aseguraba sentir miedo y tenía dudas sobre las consecuencias que podría acarrearle una posible denuncia frente a los agentes. «Lo tuvieron mucho tiempo ahí sentado mientras lo golpeaban. Yo lo único que hice fue decirles que pararan, como el resto de la gente que estaba viendo lo que pasaba. Entonces el policía me agarró y me empujó contra la pared», asegura la peluquera.
Los incidentes se produjeron hacia las 20.15 horas, en la intersección entre la calle Barcelona y la calle Cuba. Según la Policía Local, ninguno de los agentes agredió a la mujer, aunque sí asegura que «hubo que aplicarse con contundencia contra el detenido ya que éste se resistió e intentó morder a los agentes». Durante el incidente cinco motos de la policía y dos coches acudieron al lugar de los hechos como refuerzo. «Se procedió a la detención del sospechoso ya que se encontraba vendiendo sus cosas», aseguran fuentes policiales. Las mismas fuentes negaron que se estuviera procediendo a realizar una redada contra los vendedores de cedés ilegales: «Se trataba de una patrulla rutinaria por la zona. Los agentes vieron a un hombre vendiendo cedés y se le conminó a que se identificara. En lugar de hacerlo, comenzó a increpar a los agentes, a mover los brazos en actitud intimidatoria y a intentar agredirlos y morderlos», subrayan las mismas fuentes.
La versión policial contrasta con la de algunos testigos, que que aseguran haber visto el incidente y dan una versión distinta a la que sostienen desde el cuerpo de seguridad.
«Jugaba»
«Mouhamadou no estaba haciendo nada malo. Estábamos paseando a mi perro y el jugaba con unos cedés que tenían en la mano. El policía se acercó y le pidió que se documentara. Cuando metió la mano en el bolsillo ya no pudo sacarla. Lo sentaron y empezaron a golpearlo», dice Jimmy, un senegalés que comparte vivienda con Mouhmadom en la cercana calle Divina Pastora.